Viaje al Centro del Universo. Parte 11: La Tierra de los Elegidos

El Mayab

Nuestro amigo el perrito Pakal en la entrada del restaurante Chac Mool en Santa Elena, Yucatán
Nuestro amigo el perrito Pakal en la entrada del
restaurante Chac Mool en Santa Elena, Yucatán
La segunda parte de nuestro Viaje al Centro del Universo nos lleva a la Península de Yucatán; la tierra de los mayas.

Tras llegar al aeropuerto de Mérida alquilamos un automovil y nos dirigimos al Flycatcher Inn, un acogedor hotel boutique de Santa Elena, muy cerca de Uxmal.

Al llegar al hotel una iguana corre a esconderse en la pared de piedra. Los pájaros avisan de nuestra llegada y un zereque, un pequeño roedor yucateco, nos observa oculto entre las plantas.

Es fascinante ver tanta vida natural, en unos minutos he visto más animales que en algunas excursiones de horas que hice este año en mi tierra, Andalucía, dentro de un parque natural.

La situación en mi tierra andaluza llega al extremo de que unos maestros organizaron una excursión de varias horas al parque natural y algunos niños acabaron llorando porque no vieron ningún animal. Afortunadamente Yucatán aun está lleno de vida salvaje.

Tras instalarnos en el hotel, caminamos al restaurante Chac Mool, un negocio familiar a unos minutos a pie. El local está decorado con muchas artesanías mayas y un grupo de tortugas se encarga de recibir a los clientes.

La muchacha que nos atiende sonríe cuando oye que voy a guardar la mitad de mi ensalada para las tortugas y lo mejor de mi pechuga de pollo para Pakal, el perrito de la casa.

Después de un rico almuerzo yucateco subimos al piso de arriba y encontramos un mural que enseña unos hombres pintados de rojo sentados en las raices de una ceiba, un árbol sagrado para los mayas.

Una de las tortugas que hay en la entrada del restaurante Chac Mool en Santa Elena, Yucatán
Una de las tortugas en la entrada del
restaurante Chac Mool en Santa Elena
De acuerdo con la tradición las ramas de este árbol son los soportes del cielo y sus raices los medios de comunicación con los muertos, habitantes de Xibalbá, el Inframundo.

El universo maya tiene tres niveles: El Superior, compuesto de trece cielos, el Medio, la Tierra donde vivimos y el Inferior, formado por nueve niveles y es conocido como el Inframundo o Xibalba.

Las ramas del árbol de la ceiba representan los trece niveles del cielo y sus raices los nueve niveles del inframundo.

La cultura indígena americana, considerada "salvaje "por los europeos, muestra un profundo conocimiento de la importancia de la naturaleza para nuestra supervivencia.

Por ejemplo, un dicho de los indígenas norteamericanos Cree afirma: "Cuando el último árbol sea talado, el último pez sea pescado, y el último río envenenado, el hombre blanco se dará cuenta de que no se puede comer el dinero".  Observando el mural del árbol de la ceiba pienso en que esta profecía parece estar cada día más cercana. Para el mundo, influenciado por la cultura europea, ya no existe nada sagrado. 

Para muchas personas, el mito de la ceiba, tan importante para la conservación del medioambiente, es sólo una "superstición de los indios". La ciencia y cultura modernas, al servicio del negocio, han puesto un gran interés en que creamos que estas historias indígenas no son importantes para que dejemos de ver lo sagrado de la naturaleza. Así los comerciantes, amparados en cifras y estudios, pueden comprar, vender o saquear la tierra a su gusto.

Los mitos de los indios, que muchos desprecian porque no tienen "base científica", están basados en siglos de experiencia humana y nos hablan de lo importante que es cuidar a la naturaleza. Estas historias, aunque no sean "científicas", tienen una cualidad que en la sociedad moderna casi ha desaparecido: El sentido común.

Las ramas de la ceiba sagrada representan  los trece niveles del cielo y sus raices los  nueve niveles del inframundo. La cultura  indígena muestra un profundo respeto a la  naturaleza tan importante para nuestra supervivencia de nuestra especie.
Las ramas de la ceiba representan
los trece niveles del cielo y sus raices 

los nueve niveles del inframundo. 
La cultura indígena muestra un 
profundo respeto a la  naturaleza 
tan importante para la supervivencia 
de nuestra especie.
En América, la pérdida de respeto a la naturaleza que vemos hoy comenzó con la llegada de Cristobal Colón, navegante con el que, tristemente, venía uno de mis antepasados.

De ser un lugar lleno de indígenas que respetaban los bosques, América pasó a convertirse en una especie de gran "centro comercial" donde lo importante no es la vida; lo más importante es el dinero y el poder.

Pero esto no es algo que haya "descubierto" yo, sino que ya lo dijo Cristobal Colón en una carta a los reyes de España donde escribió: "Juro a vuestras majestades que no existe en el mundo un pueblo más bondadoso que este, ya que Atila me parece civilizado al lado de los salteadores europeos, atraidos por el oro..".

Los salteadores europeos, como bien los describió el almirante, no tenían ningún interés en la naturaleza, en la cultura o en las gentes de este continente.

Una prueba de esta falta de interés es que el conquistador Francisco Hernández de Córdova, cuando preguntó a los mayas el nombre de su tierra ellos respondieron: "Tetec dtan. Ma t natic a dtan", que significa "Hablas con mucha rapidez. No comprendemos tu lenguaje." Sin molestarse en conocer más sobre su significado dió a esta tierra el nombre de Yucatán.

Si el conquistador hubiera estado más interesado en los mayas hubiera aprendido que la tierra donde estamos es el Ma'ya'ab, la suma de ma, negación y ya'ab, muchos . Que se traduce como "pocos, no muchos" o "tierra de pocos". Los mayas lo traducen como "la tierra de los elegidos".

Después de dar de comer a las tortugas, nos despedimos de nuestro amigo perro Pakal. Las enormes mariposas y los colibríes se turnan para libar el néctar de las flores. Comienza nuestro viaje por el Mayab; la tierra de los mayas; la tierra de los elegidos.

El dios de la lluvia 
Un altar al dios maya Chaac, dios del agua y de la lluvia. Los campesinos colocan altares a esta deidad para que bendiga sus cosechas, les traiga la lluvia o les permita recoger los frutos que da la tierra.
Un altar al dios maya Chaac, dios del 
agua y de la lluvia. Los campesinos 
colocan altares a esta deidad para 
que bendiga sus cosechas, les traiga 
la lluvia o les permita recoger los
frutos que da la tierra.

Despues de la comida del restaurante Chaac Mool, muy fresca y hecha en el momento. Salgo a pasear por un sendero que hay en el hotel.

El atardecer se acerca y los pájaros están regresando a sus nidos. Después de pasear unos minutos, entre los árboles veo un altar dedicado al dios Chaac, dios maya del agua.

Antes de llegar a Yucatán, basándome en libros y documentales, tenía la imagen de que la civilización maya había desaparecido hace siglos cuando este pueblo abandonó sus ciudades y lugares ceremoniales.

He tardado poco en descubrír que lo que dicen los libros no es cierto: La cultura del Mayab sigue viva en las personas, los mayas que viven en Yucatán.

La ofrenda que tengo frente a mí está dedicada al dios Chaac y sus ayudantes los aluxes, los duendes mayas. Los mayas colocan estos altares para pedir a los guardianes que protejan las tierras cultivadas, que manden la lluvia y den permiso para recoger el alimento de la tierra.

El campesino pide permiso al árbol de la chaya antes de arrancar sus hojas y después coloca una ofrenda agradeciendo a las fuerzas de la naturaleza lo recibido. Qué diferente la cultura indígena de la mía, la europea, donde se trata a la naturaleza sin ningún respeto. Una selva en los ojos de los comerciantes europeos es una simple mercancía con la que comerciar.

Por muchos lugares de Yucatán se pueden encontrar mascarones que representan a Chaac. La nariz se pone hacia arriba para agradecer y hacía abajo para pedir algún favor al dios.
Por muchos lugares de Yucatán se pueden encontrar mascarones que representan a Chaac. La nariz se pone hacia arriba para agradecer y hacía abajo para pedir algún favor al dios.

Tristemente algunos mayas yucatecos, engañados por la ilusoria "modernidad", han comenzado a abandonar su respeto hacia la naturaleza, tan importante para su propia supervivencia. La imposición del pensamiento capitalista ha hecho que muchos indígenas dejen de considerar las selvas sagradas. La ceiba ahora, como los demás árboles, es un producto más con el que hacer muebles y comerciar.

En un libro maya, el Chilam Balam de Yumayel, se relaciona al dios Chaac con el "chaque", gigante que el Diccionario de Motul describe como un hombre grande que enseñó a los hombres a cultivar.

Autoretrato en la iglesia de Santa Elena, Yucatán
Autoretrato. Iglesia de Santa Elena
Este dios de la lluvia, la cual es la unión del agua y el viento, está relacionado con los cuatro puntos cardinales y sus cuatro colores:

El Chaac del Este. Chac Xib Chaac (El rojo)

El Chaac del Norte. Sac Xib Chaac (El blanco)

El Chaac del Oeste. Ek Xib Chaac (El negro)

El Chaac del Sur. Kan Xib Chaac (El amarillo).

Durante unos minutos observo la ofrenda. Está llegando la noche y la selva está despertando. En las ramas de los árboles los pájaros duermen.

Como haría un maya, siguiendo la tradición, coloco una ofrenda al dios Chaac y a sus ayudantes los aluxes para que nos guíen, nos protejan y bendigan nuestro viaje por su tierra: el Mayab.

El progreso

Tras saborear un delicioso desayuno en el hotel, salimos a buscar a un apicultor en el pueblo de Santa Elena. Se nos acabó la miel de la Huasteca y queremos comprar más para endulzar nuestro camino.

Conseguir miel en Yucatán es muy sencillo, sólo tienes que preguntar a los vecinos de cualquier pueblo y ellos te llevan donde viven los apicultores.
Imagen del Niño Jesus de la Paz decora la panaderia artesanal La Virgen Morena en Santa Elena, Yucatán, México
Imagen del Niño Jesus de la Paz que 
decora la panaderia artesanal 
La Virgen Morena en Santa Elena, 
Yucatán, México

Mi padre fue muchos años apicultor, por eso se que consumir miel de abeja ayuda a conservar los bosques. Cada tarro de miel que compro ayudará a conservar un poco de vida en nuestro planeta.

En el camino encontramos una pequeña panadería familiar. Su producción diaria es de unas decenas de panes y dos bandejas de dulces.

Nos llevamos todos los dulces que tienen en dos bandejas, dos bolsas llenas. La señora que nos atiende nos agradece la compra con un hermoso brillo en los ojos y una leve sonrisa.

Ayudar a las familias y negocios más humildes comprando sus productos es para mí muy importante. Soy consciente de que el sistema económico actual está diseñado para arruinar a estas personas modestas y entregar su mercado a las grandes empresas.

Al salir de la panadería encontramos a un jóven que, luciendo una barriga considerable, bebe cerveza sentado en una motocicleta.

Por ser la tierra llana, en Yucatán era normal ver a los vecinos, sanos y atléticos, transportandose en sus bicicletas. Sin embargo este jóven yucateco ha decidido seguir el camino de la "modernidad" y ha comprado una motocicleta, quién sabe si pidiendo un crédito al banco.
Un ángel en la iglesia de Santa Elena, Yucatán
Ángel en la iglesia de Santa Elena
El jóven, con su motocicleta nueva, muestra cierto aire de superioridad cuando pasa junto a él un vecino pedaleando en su bicicleta. Tener motocicleta le hace sentirse superior. Es lo "moderno".

Pero este jóven no sabe que cambiar su bicicleta por una motocicleta, a la larga, tendrá consecuencias negativas para él y para su comunidad.

Una de ellas será que en unos pocos años, debido a la falta de ejercicio, sufrirá de obesidad, enfermedad que vendrá acompañada de muchas circunstancias que rebajarán su calidad de vida.

Las estadísticas en las sociedades organizadas alrededor del automóvil no dejan lugar a dudas. En Estados Unidos, país diseñado para que todo el mundo vaya en automóvil, un tercio de la población es obesa.

En mi tierra, Andalucía, he comprobado lo que digo personalmente. En las visitas que hago cada año a mi pueblo he observado como mis amigos y mis familiares han engordado gradualmente, algunos de forma exagerada.

Pero cuando voy, observo que en la mesa están practicamente las mismas comidas de siempre y que lo que ha cambiado es que todos han dejado de caminar. Y aunque caminar es sano y barato, no cuesta nada, todos prefieren gastar su dinero y perjudicar su salud por dar la imagen de "modernos".
Observa la diferencia del cuerpo atlético del ciclista pintado con el de la persona la motocicleta. El cambio de la bicicleta, barata y ecológica, por una motocicleta, contaminante y cara, tendrá graves consecuencias. A largo plazo el monóxido de carbono, el benceno, los óxidos de nitrógeno, el plomo y las demás substancias tóxicas que expulsan los motores, se irán acumulando en sus cuerpos contaminando también el medioambiente.
Observa la diferencia del cuerpo atlético del ciclista pintado con el de la persona la motocicleta. El cambio de la bicicleta, barata y ecológica, por una motocicleta, contaminante y cara, tendrá graves consecuencias. A largo plazo el monóxido de carbono, el benceno, los óxidos de nitrógeno, el plomo y las demás substancias tóxicas que expulsan los motores, se irán acumulando en sus cuerpos contaminando también el medioambiente.
La aparente libertad que la motocicleta simboliza hoy, se transformará, casi con total seguridad, en esclavitud económica mañana.

En muy poco tiempo, debido a la subida imparable de los precios, el jóven verá que los gastos de su motocicleta superan a los ingresos. Durante algún tiempo hará un importante esfuerzo para echar adelante, pero los precios no pararán de subir y un día el jóven no tendrá dinero ni para gasolina.

Es muy posible que muchos de sus vecinos, movidos por la propaganda de la prensa y la televisión, decidan tomar el camino del mal llamado "progreso" y corran a los bancos a solicitar créditos para cambiar sus bicicletas por motocicletas y automóviles.

Cuando la mayoría de los vecinos tenga auto o moto nueva, el pueblo tendrá que asumir un enorme esfuerzo económico para pagar la gasolina y los repuestos, dinero que dejará de circular en la comunidad. Dinero que el pueblo no necesitaba antes, ya que para pedalear no hay que pagar.

Altar a Nuestra Señora de Guadalupe en la iglesia de Santa Elena, Yucatán, México
Altar a Nuestra Señora de Guadalupe  
Iglesia de Santa Elena,Yucatán,México
Otro problema que el pueblo enfrentará será el de la
contaminación.

Aunque al principio nadie notará nada, el monóxido de carbono, el benceno, los óxidos de nitrógeno, el plomo y las demás substancias tóxicas que expulsan los motores, se irán acumulando contaminando a sus cuerpos y a su medioambiente.

Miles de personas mueren diariamente por enfermedades producidas por los gases que expulsan los vehículos de motor.

Cuando era niño mi padre soñaba con que fuera mecánico de automóviles y para cumplir su sueño me puso a trabajar en un taller de reparación de automóviles.

Primero durante los veranos y después a tiempo completo, trabajé en un taller arreglando pinchazos, cambiando aceite, desmontando motores y limpiando piezas de automóviles con gasolina y brocha.

Recuerdo que para limpiar los radiadores y los motores algunos clientes usaban coca-cola, que resulta ser un ácido muy potente. Desde que vi aquello dejé de tomar refrescos.

En mis años de mecánico fui conociendo los problemas que tenían los dueños de los coches. Averías, seguros, altos impuestos, costosos repuestos, multas, buscar aparcamiento, accidentes...

El sueño de mi padre no se cumplió y nunca fui mecánico de automóviles. Mis años en el taller, sin embargo, me enseñaron una lección muy importante: Tener un coche puede resultar una verdadera esclavitud y es mejor, siempre que se pueda, caminar o usar el transporte público.

Jugos naturales en Santa Elena, Yucatán
Jugos naturales en Santa Elena,Yucatán
Veo como al gente gasta el dinero paseando con sus motos o tomando sus coches para desplazarse a lugares a los que podrían llegar en diez o quince minutos andando.

Creo que estas personas no deben saber que, tomando el coche o la moto sin necesidad, están contaminando el aire que respiran y degradando el medioambiente que heredarán sus hijos.

No creo, cómo podrías pensar, que debamos regresar a la edad de piedra. Usados con conciencia estos medios de transporte son importantes para la humanidad.

Pero no merece la pena destruir el mundo usando nuestros coches o motos para ir a lugares a los que podríamos ir andando.

Mientras yo ando vagando en mis pensamientos , el jóven, sentado en su motocicleta, actúa como si se encontrara en la cima del mundo.

En ese momento me pregunto: ¿Cómo explicar a este jóven maya que en la bicicleta está el futuro para su comunidad?¿Cómo explicarle que el falso mundo "desarrollado" es un espejismo y que al final hay un alto precio que tendrá que pagar? ¿Cómo explicarle que el camino del "modernismo" que está tomando, es el mismo que tomaron españoles, argentinos o griegos, los cuales están sufriendo ahora graves consecuencias?

Cargados con nuestros botes de miel y las bolsas llenas de dulces regresamos al hotel. Cayó la noche y por primera vez empiezo a ser consciente de que la "enfermedad primermundista", la que arrasó mi tierra,  ya está llegando a México y a Yucatán.
 
El futuro

Campos deforestados y botellas vacias con   herbicidas en un campo sembrado de maíz  en Yucatán, México
Campos deforestados y botellas vacias 
con herbicidas en un campo sembrado 
de maíz en Yucatán, México
La mañana siguiente dejamos Santa Elena y ponemos rumbo a Campeche. Usamos una carretera secundaria que los turistas no suelen transitar. En México lo llaman ir puebleando.

Encontramos muchas zonas deforestadas donde hay personas rociando agroquímicos. Los botes vacíos con herbicidas se encuentran a ambos lados de la carretera.

En 2010, la última vez que visité Yucatán, algunas de estas carreteras estaban rodeadas de selva y adornadas de nubes de mariposas amarillas. Hoy, solo cuatro años después, en muchos lugares, el paisaje deforestado es irreconocible.

A pesar del peligro de trabajar con estos productos agroquímicos, los agricultores los aplican sin usar máscaras ni ropas especiales. Un señor va descalzo pisando la tierra en la que acaba de arrojar el herbicida.

Estos campesinos parecen no saber que los agroquímicos, además de poder causarles graves problemas de salud, destruirán la capa fértil de la tierra haciendo que a largo plazo no se pueda volver a sembrar.

Ya más cerca de Campeche, en la carretera principal, cuadrillas de hombres cortan los árboles que hay junto a la carretera. Es difícil entender porqué cortan tantos árboles sabiendo que esto traerá cambios extremos de las temperaturas, sequías, erosión del suelo e inundaciones.

Botellas vacias de herbicidas en un campo de maíz en Yucatán, México
Botellas vacias de herbicidas en un 
campo de maíz en Yucatán, México
Ver los campos deforestados me hace recordar Andalucía y la severa deforestación que sufrió en los últimos años.

El geógrafo griego Estrabón, contemporaneo de Jesucristo, escribió que una ardilla podía cruzar España sin pisar el suelo.

Hoy, dos milenios después, en España las ardillas están en extinción y los pocos animales salvajes que quedan no pueden cruzar una tierras secas y rociadas de herbicidas.

Llegando a Campeche observo a unos hombres que cortan unos árboles enormes y me pregunto: ¿Sucederá en Yucatán lo mismo que sucedió en España?¿Se deforestará la selva de la misma forma que se deforestaron muchos bosques españoles? ¿Qué pasará con los animales que viven en las selvas que están siendo deforestadas y rociadas de agroquímicos?¿Hará la gente algo para evitarlo o ni siquiera se dan cuenta de lo que está pasando?

El video con el que termino esta entrada muestra el paisaje desierto de mi tierra en Andalucía. Cuando era niño muchos de estos lugares estaban llenos de árboles. Después de la llegada del falso "primermundismo" y del "desarrollo" las tierras están secas y deforestadas, muchos lugares se han quedado sin agua y debido a los agroquímicos no pueden ser habitados por animales salvajes.


Lugares recomendados
Flycatcher Inn Hotel Boutique (Santa Elena)
Restaurante el Chac Mool (Santa Elena)
Panaderia La Virgen Morena (Santa Elena)
Zona arqueológica de Uxmal


Fuentes consultadas y adicionales
Especies de Yucatán: El Tzereque
El Mayab, la tierra del faisán y el venado
Chaac, la sacralidad del agua 
Deidades principales del pabellón maya 
Chilam Balam de Chumayel
Popol Vuh
El libro de los libros de Chilam Balam
La Ceiba, árbol sagrado
El origen de la palabra Yucatán
Significado de Yucatán
Quema de la literatura maya. Auto de Fé de Maní
Tipos de gases producidos en la combustión y sus consecuencias
Deforestacion en España. Diario de un Observador. La Nada
Agroquímicos en Argentina
Azúcar Amargo
A photographic experience
Aluxes. Los duendes mayas 
El proyecto de Colón. Una empresa de la modernidad 
Agroquímicos. Evidencias científicas demuestran efectos nocivos en la salud 
Los vehículos automotores como fuentes de emisión 
Artículo sobre el Glifosato
Este diario recoge algunas historias y reflexiones sobre cosas que me pasan en este misterioso viaje que es la vida. Desde la posición de un observador registro algunas situaciones que se presentan ante mí.

Aunque lo intente, mi observación no siempre será acertada, muchas veces estará limitada por mis creencias y condicionada por mi forma de ver el mundo.

Aunque las historias que aparecen en este blog están basadas en hechos reales todas deben ser consideradas cuentos fantásticos. La realidad, para bien o para mal, es sólo una percepción y siempre está condicionada por nuestras creencias y nuestra imaginación.