Viaje al Centro del Universo. Parte 20: Regreso al Futuro

El futuro

Llegando a la Ciudad de México vemos  los volcanes Iztaccíhuatl y Popocatépetl.  Observando sus imponentes siluetas, con  un poco de hambre, echo de menos el  México de hace unos años, ese lugar  donde no era tan difícil encontrar  una bolsa de cacahuates mexicanos.
Llegando a la Ciudad de México vemos
los volcanes Iztaccíhuatl y Popocatépetl.
Observando sus imponentes siluetas, con
un poco de hambre, echo de menos el
México de hace unos años, ese lugar
donde no era tan difícil encontrar
una bolsa de cacahuates mexicanos.
Nuestro Viaje al Centro del Universo terminó y esperamos en el aeropuerto de Mérida para volar a Ciudad de México. Regresamos a la civilización y al futuro.

Tengo hambre y me acerco a una estantería donde venden productos químicos disfrazados de comida.

Tomo algunos y leo sus ingredientes: aspartame, leticina de soya, glutamato monosódico, jarabe de maíz de alta fructosa.

Hace sólo unos años en este mismo aeropuerto compraba cacahuates naturales y pipas de auyama, botanas sanas y mexicanas, pero ahora ya no venden nada natural y casi nada mexicano.

Símbolos de vanguardia y modernidad, los aeropuertos parecieran anticipar que en el futuro los que quieran comer deberán envenenarse con químicos.

Decido no comer hasta llegar a Ciudad de México y me pido un té verde de bolsa. No hay ni miel ni azúcar mascabado por lo que lo tomo sin endulzar.  

Yucatán tiene las mejores mieles de abeja del mundo y el local no tiene miel yucateca. Qué mundo más extraño.

Mucha gente me llama radical porque me niego a tomar azúcar blanca y productos procesados. Pero yo tengo una razón convincente basada en mi propia experiencia.

No me importa que la gente piense que  soy radical o estoy loco porque mi salud  está primero. Si tuvieras que elegir entre  tu salud y la opinión de la gente:  ¿Qué elegirías?
No me importa que la gente piense que
soy radical o estoy loco porque mi salud
está primero. Si tuvieras que elegir entre
tu salud y la opinión de la gente:
¿Qué elegirías?
Hace varios años comencé a ver en las mañanas una aureola alrededor de mis ojos. La oftalmóloga me recetó unas gotas que decían que "podían causar glaucoma", es decir: ¡Que las gotas podían dejarme ciego!

Como era peor el remedio que la enfermedad tiré las gotas a la basura y comencé a buscar alternativas naturales a mi problema.

Al cambiar mi dieta dejando de tomar azúcar blanca y alimentos procesados, la aureola desapareció y mis ojos recuperaron completamente su visión.

No me importa que la gente piense que soy radical o estoy loco; mi salud está primero. Si tuvieras que elegir entre tu salud y la opinión de la gente: ¿Qué elegirías?

Oscar Sande, un nutricionista que recomiendo, afirma que muchos de los que te dicen que no cuides tu dieta no irán a tu funeral pero tú sí, tu irás seguro.

La mayoría de los pasajeros no parecen tener problema con los productos químicos ni con el azúcar. Todos se acercan a la estantería a tomar su refresco y su bolsa de químicos disfrazados de comida.

El progreso llegó y la naturaleza sufre ¿Esperará la humanidad a que las  multinacionales hayan destruido el  mundo para actuar?¿Será necesario que  suceda una tragedia para que  comprendamos la importancia de vivir  en armonía con la naturaleza?
El progreso llegó y la naturaleza sufre
¿Esperará la humanidad a que las
multinacionales hayan destruido el
mundo para actuar?¿Será necesario que
suceda una tragedia para que
comprendamos la importancia de vivir
en armonía con la naturaleza?
Para comprobar que estas personas se alimentan mal sólo hay que observar el tamaño y las deformaciones de sus cuerpos.

Frente a mí hay un norteamericano que sufre de obesidad y devora de forma compulsiva una bolsa de "chips". Las acompaña con un refresco tan negro como el futuro de su salud.

Ya en el avión, las azafatas nos ofrecen otra bolsa de "chips". Pregunto si hay cacahuates o papas naturales, me dicen que no, que solo ofrecen estos químicos disfrazados de comida.

Hace pocos años en estos vuelos daban cacahuates mexicanos y sanos; hoy dan "chips" de empresas norteamericanas hechos con químicos. ¡Como han cambiado las cosas!

Es fácil adivinar que la mayoría de estas personas son adictas al azúcar, una de las adicciones más difíciles de abandonar. Paré de fumar y beber con facilidad mientras que dejar el azúcar se convirtió en la empresa más dificil de mi vida.

Llegando a Ciudad de México vemos los volcanes Iztaccíhuatl y Popocatépetl. Observo sus imponentes siluetas echando de menos el México de hace unos años, ese México donde no era tan difícil encontrar una bolsa de cacahuates mexicanos.

La publicidad

Viendo este anuncio comprendo que  la publicidad es el arte de la mentira  y la manipulación. El ministro nazi  Joseph Goebbels, padre de la publicidad  moderna, dijo que una mentira repetida  mil veces se convierte en verdad.
Viendo este anuncio comprendo que
la publicidad es el arte de la mentira
y la manipulación. El ministro nazi
Joseph Goebbels, padre de la publicidad
moderna, dijo que una mentira repetida
mil veces se convierte en verdad.
Una vez en Ciudad de México desde el taxi vemos un cartel publicitario que dice que están salvando a las especies de México.

Viendo este anuncio comprendo que la publicidad es el arte de la mentira y la manipulación.

El ministro nazi Joseph Goebbels, padre de la publicidad moderna, dijo que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad. Sabía bien lo que decía.


Todos sabemos que casi todas las especies están amenazadas y perdiendo sus espacios naturales.

Otro cartel publicitario dice que Calakmul es Patrimonio de la Humanidad.

Me pregunto si las miles de personas que ven esta publicidad a diario imaginan que en Calakmul, hace sólo dos semanas, estábamos frente a una gran cantidad de animales salvajes que vagaban por la selva sin agua para beber.

Las gallinas

Exposición el Futuro de la Comida.  Comparo la fotografía de las gallinas  enjauladas con un edificio y comprendo  que para estas multinacionales no hay  diferencia entre gallinas y seres humanos. Ambos son animales con los que hacer  negocio y productos que explotar y  utilizar. Las gallinas ponen sus huevos  y los humanos su mano de obra.  Todos alimentan al sistema.
Exposición el Futuro de la Comida.
Comparo la fotografía de las gallinas
enjauladas con un edificio y comprendo
que para estas multinacionales no hay
diferencia entre gallinas y seres humanos.
Ambos son animales con los que hacer
negocio y productos que explotar y
utilizar. Las gallinas ponen sus huevos
y los humanos su mano de obra.

Foto de abajo George Steinmetz/National Geographic
Exposición Futuro de la Comida

Salimos a pasear por la avenida Alvaro Obregón y encontramos una exposición llamada el Futuro de la Comida.

Más que un evento cultural la exposición parece un publireportaje de las multinacionales de agroquímicos. De nuevo la mentira repetida mil veces.

En ninguna imagen se ven agricultores con trajes especiales o máscaras fumigando. Y es raro, porque es lo más común en este tipo de "agricultura".

Una de las principales causas de deforestación en el mundo son los monocultivos, pero tampoco dice nada de esto la exposición.

Después de la segunda guerra mundial algunas empresas multinacionales se ofrecieron para "quitar el hambre del mundo" usando monocultivos, semillas transgénicas y agroquímicos.

Poco más de medio siglo después lo único que han logrado estas compañias es que haya más hambre que nunca, que las abejas estén a punto de extinguirse y que gran cantidad de las especies animales hayan desaparecido.

África fue el primer lugar que iban a "salvar" estas empresas en sus "cruzadas contra el hambre". Los resultados no necesitan presentación.

Comparo una fotografía de gallinas enjauladas con un edificio de la avenida romana. Haciendo esto comprendo que para las multinacionales no hay diferencia entre gallinas y seres humanos. Ambos son animales con los negociar y productos que explotar. Las gallinas ponen huevos y los humanos mano de obra. Los dos alimentan al sistema.

¿Esperará la humanidad a que las  multinacionales hayan destruido  el mundo para actuar?¿Será necesario  que suceda una tragedia para que  comprendamos la importancia de  vivir en armonía con la naturaleza?
Publicidad de una multinacional
¿Esperará la humanidad a que las
multinacionales hayan destruido
el mundo para actuar?¿Será necesario
que suceda una tragedia para que
comprendamos la importancia de
vivir en armonía con la naturaleza?
Las gallinas no eligen vivir en las jaulas sin embargo muchos humanos se meten en ellas voluntariamente, cierran la puerta y tiran la llave.

Viendo esta exposición comprendo que la lucha de David contra Goliat continúa. Los seres humanos siguen enfrentándose con gigantes poderosos y bien organizados que los manejan con una pasmosa facilidad.

Los hindúes creen que el mundo después de ser creado se destruye para volverse a construir. Afirmando también que "los seres humanos no oirán los avisos de los dioses hasta que la miseria y el dolor sean insoportables. Hasta que el mundo no esté totalmente en ruinas, arrasado y destruido, los mesías no serán escuchados."

Y yo me pregunto: ¿Esperará la humanidad a que las multinacionales destruyan el mundo para actuar?¿Será necesario que suceda una tragedia para que comprendamos la importancia de vivir en armonía con la naturaleza?

La basura 

En treinta dias, un hotel de cien habitaciones desecharía 930 botecitos de plástico. 100 hoteles 93,000 botes de plástico. 1000 hoteles 9.300.000 botecitos
En treinta días, un hotel de cien
habitaciones desecharía 930
botecitos de plástico. 100 hoteles
93,000 botes de plástico. 1000
hoteles 9.300.000 botecitos
Durante este viaje guardé los jabones, lociones corporales y champús que me dieron en cada hotel.

Mi intención era ver cuanta basura produce una persona en un viaje de treinta días solamente aseandose. En total reuní 31 botecitos de plástico y 16 jabones pequeños.

En treinta días, un hotel de cien habitaciones desecharía 930 botecitos de plástico. 100 hoteles 93,000 botes de plástico. 1000 hoteles 9,300,000 millones de botecitos. ¿Te marean estas cifras?¿Millones de botecitos arrojados por un sólo hotel? ¿No lo crees posible? Toma tu calculadora y haz la cuenta.

Debido a esta enorme "locura" plástica en el Océano Pacífico se está formando una isla de basura que han bautizado como el "nuevo continente".

Dicen ya los científicos que las próximas generaciones se encontrarán con un mar cubierto de plásticos que dejará sin sol al placton que fabrica el oxígeno. Sería posible que llegara el punto que los seres humanos no tuvieran aire limpio para respirar.

Visualizando lo que puede pasar en el mundo si la sociedad sigue este camino hace que me alegre de no tener hijos, creo que no podría dormir sabiendo el mundo que les estaría dejando.

Las empresas fabricantes de basuras plásticas han logrado convencer a la sociedad de que la solución es el reciclaje. Pero como reciclar supone un gasto de energía importante podríamos preguntarnos: ¿No sería la verdadera solución parar de producir basura regresando al retornable?¿No deberíamos regresar a lo natural?

Hoy la naranja ha sido cambiada por un refresco que daña la salud, la cáscara es una botella de pástico que contamina y por muchos botes de refresco vacios que un hombre entierre nunca obtendrá un árbol.
Hoy la naranja ha sido cambiada
por un refresco que daña la salud,
la cáscara es una botella de plástico
que contamina y por muchos botes
de refresco vacíos que un hombre
entierre nunca obtendrá un árbol.
El ser humano "moderno" cree ser más evolucionado que sus antepasados. Yo pienso que la humanidad ha dado un paso atrás importante.

La prueba del retroceso evolutivo de la humanidad está en sus acciones ya que muestra una falta total de sentido común.

Hace menos de un siglo una persona se comía una naranja que era beneficiosa para su salud, su cáscara servía de abono para la tierra y las semillas daban vida a un nuevo árbol del que alimentarse.

Hoy la naranja ha sido cambiada por un refresco que daña la salud, la cáscara es una botella de plástico contaminante y por muchos botes de refresco que un hombre entierre, nunca obtendrá un árbol a cambio.

En 1855 el Jefe indio Noah Sealth comprendió nuestro absurdo modelo industrial y lo describió muy bien en su carta al Presidente de Estados Unidos Franklin Pierce. Este sabio indígena escribió: (Los hombres blancos) Contaminan sus lechos y una noche perecerán ahogados en sus propios residuos. 

La profecía indígena ya se ha cumplido y la gente comienza a morir ahogada en el humo de las ciudades y envenenada por los químicos que produce la sociedad industrial.

La motosierra

Junto a ella hay un árbol totalmente  mutilado y cortado de forma ridícula,  como si fuera un caramelo.
Junto a ella hay un árbol totalmente
mutilado y cortado de forma ridícula,
como si fuera un caramelo.

Recordando las sabias palabras del indígena me pregunto si podríamos volver a repartir la riqueza entre todos, recuperando a los pequeños mercados locales y los pequeños agricultores.

Mucha gente coincide en que los policultivos y la diversidad podrían ser lo único capaz de salvar al planeta.

Todos hemos visto que la industria y los monopolios están colocando al mundo al borde de un abismo y seguir a este ritmo parece insostenible.

Lao Tze dijo que un viaje de mil millas comienza con el primer paso. Y para reconstruir nuestra sociedad, un primer paso podría ser sembrar árboles frutales y plantas comestibles en los lugares públicos.

Imagina las avenidas de pueblos y ciudades llenas de higueras, nopales, manzanos, hierbas aromáticas o chiles. Un vecino quiere una infusión y baja a la calle a por un puñado de cedrón. Otro va caminando por la ciudad y toma una manzana cuando le da hambre.
Cruzo la Avenida Insurgentes que está con un tráfico espantoso. Miles de automóviles se pitan unos a otros sin poder avanzar. Imagino la enorme cantidad de energía que malgasta cada día el mundo de forma tan absurda.
Cruzo la Avenida Insurgentes que está
con un tráfico espantoso. Miles de
automóviles se pitan unos a otros sin
poder avanzar. Imagino la enorme
cantidad de energía que malgasta cada
día el mundo de forma tan absurda.

Un árbol de aguacate puede dar 300 kilos de fruto al año. 30 familias podrían repartirse cada una 10 kilos por árbol y diez árboles repartirían 100 kilos por familia.

Sólo esta pequeña acción ayudaría a paliar el hambre y reduciría la dependencia de las comunidades del dinero.

Tener árboles frutales en las ciudades reduciría mucho el consumo de plásticos y materiales contaminantes.

Se que estás pensando lo mismo que yo: ¿Permitirían las empresas y los gobiernos una iniciativa como esta? La respuesta puede que se encuentre en mi infancia en Andalucía.

Cuando era niño las calles de mi pueblo estaban llenas de árboles frutales. En la puerta de nuestra casa teníamos un amasco y en la esquina un árbol de Hierba Luisa o Cedrón. Recuerdo que en el campo se cogían almendras, algarrobas, bellotas, perales, manzanas, castañas, nueces, perillos, higueras, hinojo, tagarninas, higos chumbos o espárragos.

A mi me gustaba mucho buscar higos porque me comía casi todos lo que recogía. ¡Alguna vez regresé a mi casa con la bolsa vacía!
 
Además de árboles frutales los campos estaban llenos de manzanilla, menta, poleo, tomillo y otras muchas hierbas. Mi familia usaba estas plantas medicinales y por eso nunca ibamos a la farmacia; no nos hacía falta.

Comprendo que la lucha de David y Goliat continúa. Los seres humanos se enfrentan a gigantes poderosos y organizados que los manejan con una pasmosa facilidad.
Comprendo que la lucha de David y
Goliat continúa. Los seres humanos
se enfrentan a gigantes poderosos
y organizados que los manejan con
una pasmosa facilidad.
Recuerdo la rabia que sentí cuando el ayuntamiento arrancó el amasco que estaba frente a nuestra casa. Daba unos frutos riquísimos y en primavera se llenaba de flores, de pajaritos, de abejas y de mariposas.

En muy pocos años se arrancaron gran cantidad de plantas comestibles o frutales. Quedaron sólo los naranjos de naranja agria que más tarde los vecinos injertaron para que dieran limones. Decían que al ayuntamiento le interesaban estos árboles porque vendía las naranjas.

Siendo un niño no comprendía porqué arrancaban tantos frutales que daban de comer a tanta gente. Hoy comprendo que esos árboles probablemente fueron arrancados para que la gente se viera obligada a usar dinero comprando en tiendas y supermercados.

Tener que pagar por la fruta, además de beneficiar a las tiendas, le veía estupendo a los políticos que recaudaban más impuestos y a los banqueros les garantizaba más movimiento de dinero.

Este mismo año, durante un viaje por Andalucía vi muchos lugares donde habían cortado las ramas de cientos de naranjos y limoneros.

Mientras fotografiaba a un hombre que cortaba las ramas de un limonero con una motosierra, una anciana se acercó y comenzó a insultarlo.

Los árboles estaban en flor y los nidos de los gorriones caían al suelo llenos de pajaritos recién nacidos. Los pobres padres de los gorriones intentaban distraer al demonio de la motosierra revoloteando a su alrededor y piándole.
Los árboles estaban en flor y los nidos
de los gorriones caían al suelo llenos
de pajaritos recién nacidos. Los pobres
padres de los gorriones intentaban
distraer al demonio de la motosierra
revoloteando a su alrededor y piándole.
Los árboles estaban en flor y los nidos de los gorriones caían al suelo llenos de pajaritos recién nacidos. Los pobres padres de los gorriones intentaban distraer al demonio de la motosierra revoloteando a su alrededor y piándole.

La anciana le gritaba al demonio de la motosierra: "¡Sinvergüenzas! ¡Están cortando las ramas de los limoneros para que tengamos que ir al supermercado a comprar limones!¡Sinverguenzas!".

Mientras decía esto, su hija se reía haciendo gestos de desaprobación y nos daba a entender que su madre tenía alzheimer, que estaba "mal de la cabeza" y que no le hicieramos caso.

Sin embargo la anciana, tuviera razón o no, no parecía estar mal de la cabeza ni tener alzheimer. Era su hija quién parecía sufrir de dos graves enfermedades muy extendidas en nuestra sociedad: la ignorancia y la estupidez.

Los ceros

Sólo cinco personas producirían en  un año 12,410 desechos. Veinte  personas 49,640. Y veinte personas  en cien cafés como este producirían  4,964,000 desechos
Sólo cinco personas producirían en
un año 12,410 desechos. Veinte
personas 49,640. Y veinte personas
en cien cafés como este producirían
4,964,000 desechos
Decido comparar una cafetería tradicional con un "moderno" café de los que inundan la capital.

Muchos de los que critican a México cuando hacen colas en las oficinas del gobierno, se forman en estos lugares, pagan más caro y ni los atienden, se sirven ellos mismos.

Mi café viene en un vaso de papel, me dan una factura de papel, un palo de madera para remover y una bolsa de papel con el azúcar.

Junto a mí hay cuatro personas que desayunan y consumen cuatro envases de papel, cuatro sandwiches envueltos en plástico, cuatros pitillos de plástico rodeados de papel y cuatro mermeladas metidas en una cajita de plástico rectangular.

Cinco personas estamos consumiendo: 5 envases de papel, 5 palitos de madera, 5 sobres de papel del azúcar, 5 servilletas, 4 plásticos para envolver comida, 5 envases para mermelada y 2 facturas de papel.

Si viniéramos a este café las cinco personas los 365 días del año consumiríamos 1,825 envases, 1,825 palitos de madera, 1,825 sobrecitos de papel, 1,825 servilletas, 1460 plásticos, 1460 pitillos, 1460 envases de mermeladas y 730 tickets.  
Mi café viene en un vaso de cristal,  para moverlo uso una cuchara de  metal y la miel viene en un envase  reutilizable. En esta cafetería al tomar  mi café yo produzco 0 basura, y cinco  personas producirían 0 basura. y cien  cafeterías como esta malgastarían 0.  Podriamos pasar años sumando ceros.
En esta cafetería al tomar
mi café yo produzco 0 basura, y cinco
personas producirían 0 basura. y cien
cafeterías como esta malgastarían 0.

Cinco personas producirían en un año 12,410 desechos. Veinte personas 49,640. Y veinte personas en cien cafés producirían 4,964,000 desechos.  ¿No piensas que un café "moderno" podría contaminar tanto? Toma la calculadora y haz la cuenta.

Para comparar voy a la cafetería tradicional Fika, un pequeño negocio familiar. A diferencia del contaminante café "moderno" todo es reutilizable.

Mi café viene en un vaso de cristal acompañado de una cuchara de metal y la miel está en un envase reutilizable.

En esta cafetería al tomar mi café produzco 0 basura, y cinco personas producirían 0 basura, y cien cafeterías como esta malgastarían 0 basura. ¡Y podríamos pasar años sumando ceros!

El crecimiento

Mis amigos mexicanos creían que  con la llegada del "progreso" la  pobreza se reduciría y habría más  oportunidades. No comprendían  que el "desarrollo" del que hablan  las multinacionales es para sus  negocios y no para las personas.
Mis amigos creían que al llegar el
"progreso" a México la pobreza
se reduciría.
Muchos amigos me aseguraban que con la llegada del "progreso" a México la pobreza se reduciría y habría más oportunidades.

No comprendían que el "desarrollo" del que hablan las multinacionales es para sus negocios y no para las personas.

Esto es fácil de ver en España. En las últimas décadas lo único que ha crecido son las fortunas de banqueros, políticos y multinacionales.

Mientras que los ricos no paran de "crecer" los españoles han "desarrollado" una pobreza y un desempleo casi crónicos.

Mientras más "primermundista" se vuelve el país más aumentan la desigualdad y la pobreza.

Somos diez personas. Yo tengo diez 
pesos y los demás no tienen nada. 
El economista divide mis diez pesos 
entre diez y gracias a las matemáticas 
todos somos ricos.
Para justificar esta enfermedad del "primermundismo" los economistas usan cálculos que son realmente asombrosos y te dejan con la boca abierta. Veamos un ejemplo con el cálculo per capita.

Imaginemos que somos diez personas; yo tengo diez pesos y los demás no tienen nada. El economista divide mis diez pesos entre todos y de pronto, gracias a las matemáticas: ¡todos somos iguales y todos somos ricos!

Supongamos después que yo gano un peso más. Ahora tengo 11 pesos y los demás siguen sin tener nada. El economista divide los 11 pesos entre todos y por arte de magia ¡todos somos más ricos! y ¡todos hemos crecido!

Esto podría parecer una broma pero es, lo creas o no, la forma en la que maquillan la desigualdad en los países "desarrollados".

La humanidad

Ver a estos mexicanos tratando de  forma tan respetuosa a los mendigos  me hizo comprender que por primera  vez en muchos años contemplaba  un acto verdaderamente humanitario,  un acto de verdadera tolerancia y  calor humano. Uno de los charros, que  parecía tener buena posición económica,  llegó al lugar, colocó su sombrero junto  a los mendigos, les dió las buenas tardes  sentándose junto a ellos.
Por primera vez en muchos años
contemplaba un acto humanitario,
un acto de verdadera tolerancia y
humanidad. Uno de los charros,
que parecía tener buena posición
económica, llegó al lugar, colocó
su sombrero junto a los mendigos,
les dio las buenas tardes y se sentó.
Recién llegado a México fui a una charreada en el lienzo de la Asociación Nacional de Charros de la Ciudad de México.

Dos mendigos entraron a ver el espectáculo y se sentaron entre el público junto a nosotros.

Por no tener donde asearse los dos hombres desprendían un fuerte olor. Para mi sorpresa nadie los miró mal y los recibieron de forma muy educada.

Y digo para mi sorpresa porque en España, Inglaterra y Estados Unidos siempre vi como sacaban a los mendigos de los sitios públicos de forma violenta aunque no hicieran nada.

Por primera vez en muchos años estaba contemplando un acto verdaderamente humanitario, un acto de verdadera tolerancia y humanidad.

Uno de los charros, que parecía tener buena posición económica, llegó al lugar, colocó su sombrero junto a los mendigos, les dió las buenas tardes y se sentó junto a ellos.

Yo estaba aún más desconcertado. ¿Un rico diciéndole buenas tardes a unos  mendigos y sentándose a ver el espectáculo con ellos? El charro no mostraba ni desprecio ni miedo hacia los indigentes.

Minutos después un señor fue a comprar comida para su familia y trajo tacos también para los mendigos. Uno de ellos, muy emocionado por sentir tanto amor y respeto de todos, comenzó a llorar mientras comía.

México, país al que acababa de llegar, y que supuestamente era "atrasado" y "tercermundista" acababa de darme mi primera gran lección: que la riqueza de la humanidad no se encuentra en el dinero, ni en las leyes, ni en los gobiernos. La verdadera humanidad y la verdadera riqueza sólo se encuentran dentro de nosotros, de los seres humanos.

Los valores

Frente al edificio de la Bolsa de Valores  veo a una vendedora "informal" sentada. Sus posesiones son una cesta y una bolsa de basura con sus pertenencias. Observando a la mujer me pregunto:  ¿Que pasa con los valores humanos? ¿Acaso no son importantes?
Frente al edificio de la Bolsa de Valores
veo una vendedora "informal" sentada.
Sus posesiones son una cesta y una
bolsa de basura con sus pertenencias.
Observando a la mujer me pregunto:
¿Que pasa con los valores humanos?
¿Acaso no son importantes?
Frente al edificio de la Bolsa de Valores veo a una vendedora "informal" durmiendo sentada.

Sus posesiones son una cesta con productos que vende y una bolsa de basura con sus pertenencias.

Observando a la mujer me pregunto: ¿Y que pasa con los valores humanos?¿Acaso esos valores no son también importantes?

En un quiosco cercano, un diario publica un estudio de un organismo internacional sobre la "informalidad" en Latinoamérica.

El artículo habla de "personas desempleadas que ofrecen servicios por cuenta propia" como si fuera un problema.

Para esta organización que la gente intente sobrevivir cuando no encuentra trabajo es un problema.

Esto me recuerda cuando los organismos internacionales recomendaron a España que acabara con la economía informal.

La sociedad española aceptó la idea pensando que cuando todos pagaran impuestos mejoraría la economía y el país recibiría mejores beneficios. Se les olvidó el detalle de que los impuestos los manejan los políticos.

Y claro, si los políticos eran conocidos por dilapidar los impuestos de los pocos que pagaban: ¿Como pensó la gente que de un día para otro se volverían "santos" y no se quedarían con los impuestos de todos?

Encontré a un amigo vendiendo una  docena de huevos por la calle. Tenía  que esconderse porque lo que estaba  haciendo era ilegal. ¡Mi amigo del  colegio era un delincuente por  intentar vender una docena de  huevos de campo!
Encontré a un amigo vendiendo una
docena de huevos por la calle. Tenía
que esconderse porque lo que estaba
haciendo era ilegal. ¡Mi amigo del
colegio era un delincuente por
intentar vender una docena de
huevos de campo!
Las nuevas leyes contra la "informalidad" sólo sirvieron para prohibir a los artesanos vender, para arruinar a los agricultores pequeños y para cerrar los negocios familiares.

Además, con la nueva ley, las personas que se quedaban sin trabajo no podían salir a la calle a vender unos chicles o unos dulces para poder sobrevivir.

Recuerdo a un vecino de mi pueblo que tenía una vaca y vendía leche a mi familia. Para "formalizarse" o "legalizarse" tenía que gastar más de lo que valían la leche y la vaca juntas. El hombre tuvo que sacrificar la vaca para evitar problemas con hacienda.

Este mismo año me encontré con un compañero de colegio vendiendo una docena de huevos por la calle. Se tenía que esconder porque lo que estaba haciendo era ilegal. ¡Mi amigo del colegio era un delincuente por intentar vender una docena de huevos sanos de gallinas de campo!

En un país donde hay miles de políticos y empresarios impunes después de haber malgastado o tomados "prestados" miles de millones de euros mi amigo del colegio tenía que esconderse de la policía por vender una docena de huevos.

Los olvidados

Una tarde mientras dábamos un  paseo por el centro de Londres  encontramos a un hombre al que  le estaba dando un infarto. Había  caido al suelo,se agarraba el pecho  y pedía ayuda mientras agonizaba. Yo, aterrorizado, veía como la gente  pasaba sobre él sin ni siquiera mirarlo
Una tarde mientras dábamos un
paseo por el centro de Londres
encontramos a un hombre al que
le estaba dando un infarto. Había
caído al suelo,se agarraba el pecho
y pedía ayuda mientras agonizaba.
Yo, aterrorizado, veía como la gente
pasaba sobre él sin ni siquiera mirarlo
Caminando por la Zona Rosa de la Ciudad de México veo a un hombre sin hogar tirado en una esquina.

La imagen me lleva a recordar un suceso que creí olvidado. Uno de las experiencias más impactantes de vida.

Hace unos quince años fui a Londres a aprender inglés con una oferta que encontré en la cartelera de una oficina del Instituto Nacional de Empleo (Inem) del gobierno español.

Siempre había querido aprender idiomas y vi en estos cursos una gran oportunidad.

Cuando llegué a Londres el curso no existía y me habían estafado. Ni daban clases de ingles ni pagaban por trabajar.

No me sorprendió que semejante estafa viniera recomendada por una oficina del gobierno español. De hecho era y es lo normal.

Había pagado una habitación tres veces más cara y en lugar de una escuela me encontré frente a una máquina de lavar platos en un restaurante donde decían que me probarían una semana sin pagarme y después veríamos.

Como a mi no me gustaban las "pruebas" sin cobrar, decidí ponerme a tocar  mi guitarra flamenca en la calle haciendome "informal". Tocaba en la plaza Leicester Square y me acompañaba un amigo dando palmas.

Casi a diario un señor sin hogar nos traía una cerveza y nos acompañaba. Convivir con aquellas personas de la calle fue muy valioso y me trajo muchas enseñanzas.

Una tarde mientras dábamos un paseo por el centro de Londres vimos a un hombre que le estaba dando un infarto. El señor había caído al suelo, se agarraba el pecho y pedía ayuda mientras agonizaba.

Yo, aterrorizado, veía como la gente pasaba junto a él sin ni siquiera mirarlo. Una pareja de mujeres en lugar rodear al moribundo, cómo si fuera un juego, saltaron al hombre agonizando mientras se reían de él.

Ese día fue cuando comprendí que mi país, España, aunque no fuera tan "moderno"ni tan "rico" como Inglaterra, tenía una riqueza muy valiosa que yo nunca había sabido valorar: en España, como en México hoy, había compasión y humanidad.

Estilo europeo

Casualidad o no el hombre está  cortando los árboles frente a unos  locales que venden de productos  franceses y europeos. La moda  D'Europe ya llegó a la colonia.
¿Cómo iban los europeos, que han
acabado con sus ecosistemas y sus
animales, a dar clases de ecología a
México, país que conserva selvas
llenas de cocodrilos y jaguares?
Durante un paseo por la Colonia Roma me encuentro con una madre paseando a su niño amarrado con una correa, como si fuera un perro.

Junto a ella hay un árbol totalmente mutilado y cortado de forma ridícula, como si fuera un caramelo.

Desde hace años vengo poniendo a la  Ciudad de México como ejemplo por mantener viva la arboleda urbana.

Sin embargo, al terminar nuestro viaje llego a Alvaro Obregón, que hace poco parecía un bosque y me encuentro a un hombre pelando unos árboles pequeños.

Casualidad o no, está cortando los árboles frente a unos locales que venden productos franceses y europeos. Parece ser que la moda D'Europe de cortar los árboles ya llegó a nuestra colonia.

Los europeos no ven bonitos a los árboles naturales. Para ellos la belleza está en mutilar y dañar a la planta gravemente, haciéndole cortes salvajes y dándoles formas horteras.

Casualidad o no el hombre está cortando los árboles frente a unos locales que venden de productos franceses y europeos. La moda D'Europe ya llegó a la colonia.
Casualidad o no el hombre está
cortando los árboles frente a unos
locales que venden productos
franceses y europeos. La moda
D'Europe ya llegó a la colonia.
En España, por ejemplo, las hojas y flores de los árboles son consideradas basura. En mi pueblo las flores de azahar son suciedad que hay que "limpiar".

Y en el idioma inglés "dirt" es tierra  y "dirty" suciedad. La suciedad para los ingleses viene de la tierra.

Por supuesto que no soy un radical. Si una rama está afectando a unos cables o unas raíces comienzan a destruir una casa, es obvio que las autoridades corten el árbol.

Sin embargo me pregunto: ¿De donde vendrá esta obsesión europea de dar forma a los árboles y arbustos? ¿Porqué mutilarlos de esta manera?

Al llegar a la Plaza Cibeles me encuentro con un pájaro de pico amarillo de los que se veían mucho en la Roma y la Condesa. El pájaro está en lo que era un jardín que ahora está en obras, ya no hay plantas.

Para los europeos "maleza" es cualquier planta salvaje. Por muy hermosa que sea, la "maleza" debe ser destruida y como a la colonia ha llegado esta moda están "limpiando" todos los jardines de plantas.

Observo al pajarito y me pregunto cual será el futuro de estas aves si siguen limpiando los jardines al estilo europeo.


La ecología

En Yucatán una pareja nos comentó que iban a viajar a Francia para aprender sobre "turismo ecológico" y "sustentable".

Yo no podía creerlo: ¿Cómo iban los franceses, que han acabado con sus ecosistemas y sus animales, enseñarle ecología a alguien de México, país que conserva selvas llenas de cocodrilos y jaguares?

Les dije, con el debido respeto, que la verdadera verdadera ecología sustentable no la encontrarían en Europa, sólo podrían encontrarla en los indígenas y las selvas yucatecas.

Les expliqué que Europa es un continente donde se están muriendo hasta las abejas y por lo tanto no sería muy conveniente pedirles consejo en cuestiones de ecología.

Unos meses después recibí un correo de esta pareja donde me contaban que acababan de regresar de su viaje a Francia y habían comprendido mis palabras.

Escribían que estaban asombrados de que en los bosques no habían visto lagartos, ni ranas, ni otros animales. En semanas sólo habían visto unos cuantos pájaros.

Terminaban diciendo que encontraron los bosques franceses sumidos en un terrible silencio, como si estuvieran muertos y que para ellos ver un bosque sin animales era como ponerse a observar un cielo nocturno sin la luna y las estrellas.

Los infiernos

Miles de millones de coches atascados  en el tráfico consumiendo ingentes  cantidades de petróleo en el mundo
Miles de millones de coches atascados
en el tráfico consumiendo ingentes
cantidades de petróleo en el mundo
Salgo a caminar y veo que la situación es más grave de lo que pensaba: a la colonia han llegado los infiernos.

Cuando hablo de infiernos me refiero a las estufas de gas que se usan para calentar las terrazas de los restaurantes.

Estas estufas se pusieron de moda en Europa hace unos años y algunas ciudades, como París, tuvieron que prohibirlas porque el consumo de energía era insostenible.

Viendo a unas personas que se calientan con estas estufas comprendo que los seres humanos del siglo XXI han perdido totalmente el sentido común.

Cuando hace mucho frío la gente se sale a las terrazas y ponen calentadores que consumen una gran cantidad de gas. Cuando llega el verano y hace mucho calor se meten dentro, cierran las puertas y ponen aires acondicionados que consumen gran cantidad de electricidad.

Viendo semejante situación es de suponer que el científico que bautizó a la especie humana como homo "sapiens" estaba siendo irónico y seguro que estaba bromeando.

Cruzo la Avenida Insurgentes que está colapsada con un tráfico espantoso. Miles de automóviles pitándose unos a otros sin avanzar. Es asombroso la enorme cantidad de energía que se malgasta cada día en el mundo de una forma tan absurda.

Debido a esta enorme "locura" plástica  en el Océano Pacífico se está formando  una isla de basura que han bautizado  como el "nuevo continente".
Debido a esta enorme "locura" plástica
en el Océano Pacífico se está formando
una isla de basura que han bautizado
como el "nuevo continente".
Un poco más tarde encontramos a un amigo y surge el tema de la ecología. Nos cuenta que ha leído en un estudio que la culpa de la deforestación es de los campesinos porque usan la madera para calentar sus casas.

Cientos de millones de coches atascados en el tráfico de las ciudades del mundo consumiendo ingentes cantidades de petróleo: ¿Y la culpa es de los pocos campesinos que quedan, que se calientan con leña seca para calentar sus humildes casas?

Con todos mis respetos me cuesta creerlo y me planteo: ¿Y si esta teoría estuviera equivocada? ¿Y si la culpa la tuvieran las ciudades y no los campesinos? La respuesta podría estar también en mi infancia.

Cuando era un niño iba con mi padre y mis tíos al bosque a hacer carbón. Este se hacía con las ramas viejas de los árboles para fortalecerlos y evitar que en el verano se propagaran los incendios.

Mis amigos creían que al llegar el "progreso" a México la pobreza se reduciría. No comprendían que el "desarrollo" de las multinacionales es un desarrollo para sus negocios, no para las personas.
Mis amigos creían que al llegar el
"progreso" a México la pobreza
se reduciría. No comprendían que
el "desarrollo" de las multinacionales
es un desarrollo para sus negocios,
no para las personas.
Con la leña grande se hacía carbón y con la fina "cisco" que se ponían en la estufa debajo de la mesa para calentarse.

Cuando me cansaba de mirar como hacían el carbón y de tirar ramitas desde lejos al enorme fuego cubierto de tierra, caminaba por el monte buscando zorros y conejos. Eran unos momentos hermosos.

Pero, llegó un día en que los ecologistas dijeron que mi padre tenía que dejar de limpiar las ramas secas de las encinas y no podía hacer más carbón.

Afirmaban los "verdes" que mi padre y otros campesinos eran los culpables de la deforestación y que si ellos abandonaban esta práctica los bosques se desarrollarían mejor.

Fue así como yo me quedé sin aprender a hacer carbón y mi padre se tuvo que poner a trabajar para pagar gas o electricidad que calentara su casa en invierno.

Durante las comidas, mi padre solía maldecir a los ecologistas. Afirmaba que al no quitar las ramas viejas las encinas morirían y se quemaría el bosque.

De nada sirvieron las quejas amargas de mi padre, los ecologistas eran los "expertos" y las encinas dejaron de limpiarse. Durante los años que siguieron, como siempre avisó mi padre, España comenzó a arder.

La explotación

Mis amigos creían que al llegar el  "progreso" a México la pobreza  se reduciría. No comprendían que  el "desarrollo" de las multinacionales  es un desarrollo para sus negocios, no para las personas.
Mis amigos creían que al llegar el
"progreso" a México la pobreza
se reduciría. No comprendían que
el "desarrollo" de las multinacionales
es un desarrollo para sus negocios,
no para las personas.
En aquellos tiempos, además de los ecologistas y los incendios, llegó a España la "explotación infantil".

Me encantaba ayudar a mi padre en el huerto, sobre todo porque ¡cuando recogía fresas ponía una en la cesta y me comía dos!

También me gustaba acompañarlo a por hierbas medicinales, a aprender donde estaban los espárragos y a cuidar a sus abejas.

Por otro lado, mi madre tenía una pequeña tienda y me ponía a ayudarle a arreglar las estanterías, hacer las cuentas y vender.

Pero igual que los ecologistas hicieron que mi padre tuviera que abandonar el campo, los políticos para "protegerme" pasaron una ley contra la "explotación infantil" y ahí se acabó mi infancia.

Ahora no podía ir con mi padre al huerto, ni ir a ver a las abejas, ni ayudar a mi madre en la tienda. Si los de hacienda me encontraban con mis padres mientras trabajaban podrían ponerles una multa e incluso llevárselos detenidos.
En un café un amigo me comentó que  la situación española era deprimente  porque había "mucho dinero pero  muy poca verguenza". Lo corregí y  le recordé que no confundiera deuda  con riqueza. Lo que los españoles  tenían no era dinero sino una deuda  que los esclavizaría toda su vida.
Lo corregí y le recordé que no 
confundiera deuda con riqueza. 
Lo que los españoles tenían no 
era dinero sino una deuda que 
los esclavizaría toda su vida.

Por supuesto que los políticos no consideraban explotación infantil si mi padres me ponían diez horas seguidas frente a la televisión consumiendo películas violentas y publicidad.

Ni consideraban "explotación infantil" si pasaba horas jugando con los recién llegados videojuegos aprendiendo a matar gente virtualmente.

Yo jugaba en el equipo de fútbol infantil donde competíamos a alto nivel y eramos sometidos a grandes esfuerzos físicos.

Jugar al fútbol de competición tampoco era "explotación" infantil aunque yo llegara a mi casa molido a golpes. La "explotación" para los políticos era que mi padre y mi madre me enseñaran lo que sabían del campo y de la vida.

Y fue así como entre los ecologistas y los políticos, codo con codo, consiguieron acabar con la cultura milenaria del campo andaluz y ninguno de mis cuatro hermanos pudimos heredar la cultura milenaria de mis padres.

La deuda

En un café un amigo me comentó que  la situación española era deprimente  porque había "mucho dinero pero  muy poca verguenza". Lo corregí y  le recordé que no confundiera deuda  con riqueza. Lo que los españoles  tenían no era dinero sino una deuda  que los esclavizaría toda su vida.
Lo corregí y le recordé que no 
confundiera deuda con riqueza. 
Lo que los españoles tenían no 
era dinero sino una deuda que 
los esclavizaría toda su vida.
Paseando por las calles de Ciudad de México veo una gran cantidad de coches nuevos. Es fácil comprender que la mayoría han sido comprados con dinero prestado.


Esto me recuerda cuando España tomó el camino del "primer mundo" y la gente fue corriendo a los bancos a pedir dinero para comprar coches y casas.

Algunos necesitaban los créditos pero la mayoría simplemente mordieron el anzuelo.

En el 2003 en plena euforia "prestamista" llegué a Madrid. La ciudad estaba llena de obras, de coches nuevos y de gente vestida de "marca". España estaba de moda.

En un café conversaba con un amigo sobre la grave crisis que se avecinaba. Mi amigo estaba dejando la ciudad porque no quería estar en Madrid cuando se destapara la crisis y se iba al campo a cultivar comida orgánica.

En un café un amigo me comentó que  la situación española era deprimente  porque había "mucho dinero pero  muy poca verguenza". Lo corregí y  le recordé que no confundiera deuda  con riqueza. Lo que los españoles  tenían no era dinero sino una deuda  que los esclavizaría toda su vida.
Lo corregí y le recordé que no 
confundiera deuda con riqueza. 
Lo que los españoles tenían no 
era dinero sino una deuda que 
los esclavizaría toda su vida.
En aquellos años cuando hablaba de crisis se reían de mí porque se decía que "España iba bien" y que estaba jugando la "champions".

Y si la prensa decía que todo era una maravilla maravillosa: ¿Quién era yo para decir lo contrario?

Reuní a mi familia en el 2004 para decirles que se prepararan para una grave crisis económica, me ridiculizaron y hasta llegaron a burlarse de mí.

Ese mismo año un amigo me dijo que la situación española era deprimente porque en España había "mucho dinero pero muy poca verguenza, muy poca calidad humana".

Inmediatamente lo corregí y le recordé que no confundiera deuda con riqueza. Lo que los españoles tenían no era dinero sino una deuda impagable que los esclavizaría durante toda su vida.


Los robots 

Cada día en el techo de cristal de  la entrada se veían los cuerpos de  los  pájaros que morían estrellados  contra sus cristales. Muchos miles  de aves mueren cada día estrelladas  contra los edificios de cristal.
Cada día en el techo de cristal de
la entrada se veían los cuerpos de
los  pájaros que morían estrellados
contra sus cristales. Muchos miles
de aves mueren cada día estrelladas
contra los edificios de cristal.

Caminar por las ciudades "modernas" hace que recuerde los años en los que trabajé en Venezuela para una agencia de noticias internacional.

La oficina estaba en un edificio "inteligente" caraqueño y para entrar en la oficina tenías que poner tu huella dactilar.

Pero el edificio no era en realidad tan"inteligente" porque era un asesino de aves.

Cada día en el techo de cristal de la entrada se veían los cuerpos de los  pájaros que morían estrellados contra sus cristales.

Muchos miles de aves mueren cada día estrellándose contra los edificios de cristal. Pero de nuevo podríamos preguntar: ¿A quién le importan las aves?

Han pasado siete años y todavía hoy cuando veo estos enormes edificios de cristal pienso en las aves que mueren cada día estrelladas en sus cristales.
La palabra robot fue creada por el  autor checo Karel Capek en su  obra R.U.R: Los Robots Universales  de Rossum y viene del checo robota,  que significa trabajo forzado,  y rabota, que significa servidumbre.
La palabra robot fue creada por el
autor checo Karel Capek en su
obra R.U.R: Los Robots Universales
de Rossum y viene del checo robota,
que significa trabajo forzado,
y rabota, que significa servidumbre.

Han pasado siete años y camino por la Avenida Reforma de Ciudad de México. De los enormes edificios salen miles de personas, casi todas vestidas de negro.

Las más jóvenes caminan arrogantes y desafiantes, los veteranos se ven ya derrotados, como si fueran sombras.

La mayoría de estas personas trabajan para los monstruos que llamamos "multinacionales", para las cuales el único dios es el dinero.

Pocos de estos ejecutivos sabe que pronto, después de haberlos exprimido, el monstruo que están construyendo los vomitará.

Una vez que no sean necesarios, serán despedidos en masa como se ha hecho a los europeos y a los norteamericanos.

Caminando entre estas Torres de Babel veo que muchos de estos ejecutivos parecen robots. Todos actúan igualy visten igual, como si estuvieran hechos en serie.
Caminando entre estas Torres de
Babel veo que muchos de estos
ejecutivos parecen robots. Todos
actúan igual y visten igual, como
si estuvieran hechos en serie.
Observando estas Torres de Babel pienso que muchos de estos ejecutivos parecieran robots. Todos actúan igual, visten igual y se ven igual. Es como si estuvieran moldeados en serie.

La palabra robot fue creada en 1920 por el autor checo Karel Capek (1890-1938) en su obra R.U.R: Los Robots Universales de Rossum y viene del checo robota, que significa trabajo forzado, y rabota, que significa servidumbre.

Pienso entonces que sin saberlo, estas personas están ayudando a construir un mundo en el que los seres humanos son simplemente robots.

Y en un mundo así estos ejecutivos podrían levantarse una mañana y descubrir que han sido sustituidas por máquinas, unos robots más eficientes y más obedientes que ellos.

La caverna

Platón imaginaba una caverna subterranea donde unas personas estaban atadas por las piernas y el cuello de forma que sólo podían mirar hacia adelante. Obra: El último día de calcas. Autor: Pablo Boneu
Platón imaginaba una caverna
subterránea donde unas personas
estaban atadas por las piernas y el
cuello de forma que sólo podían
mirar hacia adelante.
Obra: El último día de calcas.
Autor: Pablo Boneu
Han pasado muchos meses desde que nuestro viaje terminó y toca cerrar página.


Comprendo que mi Viaje al Centro del Universo nunca terminará, será un viaje que durará toda la vida, nunca dejaré de aprender.

Después de meses de reflexión mi conclusión es muy simple: que el "progreso" y el "desarrollo" nos hacen cada vez menos humanos.

Platón imaginaba una caverna subterránea con personas atadas por las piernas y el cuello, de forma que sólo podían mirar hacia adelante.

Detrás de estas personas había unos actores que usando fuego proyectaban sombras en las paredes.

Sin poder mirar para atrás, los amarrados creían que la realidad eran aquellas sombras que los actores proyectaban en la pared.

Explicaba Platón que si uno de estos esclavos fuera desatado y obligado a volver la cabeza, sentiría dolor en el cuello y quedaría deslumbrado por la luz.

Después cuando caminara fuera de la caverna lo primero que distinguiría sería a los actores proyectando las sombras junto al fuego.
Atados por las cadenas invisibles  de la televisión, los clientes de los  restaurantes observan hipnotizados  las sombras que unos actores  proyectan en las pantallas. 
Atados por las cadenas invisibles
de la televisión, los clientes de los
restaurantes observan hipnotizados
las sombras que unos actores
proyectan en las pantallas.

Tras años en la oscuridad salir de la caverna la luz del sol lo cegaría y no podría ver nada.

Una vez sus que ojos se acostumbraran al sol comprendería "que es él quién produce las estaciones y los años y gobierna todo lo de la región visible."

Y en ese momento, al comprender, este hombre se acordaría de sus compañeros de la caverna y se compadecería de ellos. Querría liberarlos de su esclavitud y mostrarles la verdadera realidad.

Cuando bajara a intentar desatar a los habitantes de la caverna estos estarían tan acostumbrados a su esclavitud que se negarían a ser liberados. Lo tacharían de loco y defenderían su esclavitud hasta la muerte, si fuera necesario.

Pasando por una calle llena de restaurantes y bares encuentro muchas de las cavernas que describe Platón.

Dentro de ellas, atados por las cadenas invisibles de la televisión, los clientes de los restaurantes y bares observan hipnotizados las sombras que unos actores proyectan en las pantallas.

Observando a un grupo de jóvenes que ven un evento deportivo me pregunto: ¿Querrían estas personas despertar e ir en busca de la luz del conocimiento o preferirían seguir encadenadas a estas pantallas negras defendiendo la esclavitud en éstas, sus cavernas modernas?

Fuentes recomendadas y adicionales
National Geographic. El futuro de la comida
Efectos del flúor sobre el sistema nervioso central
Crisis económica y desempleo elevan la informalidad en México
Policultivos opción contra el cambio climático 
Los espectáculos del hambre
Origen de la palabra robot
Estadísticas de la deforestación en Francia 
Las cristaleras trampa mortal para las aves 
París prohibe las estufas de gas 
Especies en extinción en México
Este diario recoge algunas historias y reflexiones sobre cosas que me pasan en este misterioso viaje que es la vida. Desde la posición de un observador registro algunas situaciones que se presentan ante mí.

Aunque lo intente, mi observación no siempre será acertada, muchas veces estará limitada por mis creencias y condicionada por mi forma de ver el mundo.

Aunque las historias que aparecen en este blog están basadas en hechos reales todas deben ser consideradas cuentos fantásticos. La realidad, para bien o para mal, es sólo una percepción y siempre está condicionada por nuestras creencias y nuestra imaginación.