Los Villanos

Estamos en la plaza de Trujillo esperando al Cronista Oficial de Trujillo, José Antonio Ramos Rubio, quién además de ser una persona genial tiene un excelente sentido del humor.
Estamos en la plaza de Trujillo esperando al
Cronista Oficial de Trujillo, José Antonio
Ramos Rubio, quién además de ser una persona
genial tiene un gran sentido del humor
Los villanos

Ha pasado un año desde nuestra aventura con el Cristo Negro y de nuevo la "casualidad" nos lleva a Extremadura.

Estamos en la plaza de Trujillo esperando al Cronista Oficial de Trujillo, José Antonio Ramos Rubio, quién además de ser una persona genial tiene un excelente sentido del humor.

Llegamos a la capilla de la Iglesia de San Martín donde nuestro cronista nos muestra una imagen del Cristo de la Salud.

A los pies del crucificado nos cuenta sobre una disputa que hubo hace muchos años entre vecinos de la villa medieval, los villanos, y comerciantes que vivían en la parte nueva, los burgueses.

La costumbre decía que el Viernes Santo sólo se podía sacar a un crucificado en procesión. Y por esto los villanos querían sacar a su Cristo del Perdón y los burgueses al Cristo de la Salud.

El asunto se solucionó primero permitiendo que cada grupo sacara su Cristo por su vecindad y al final, con el paso de los años, los villanos "triunfaron" sobre los burgueses: Hoy el Cristo del Perdón es el único que procesiona por las calles de la ciudad.

Pero los villanos de Trujillo, además de ser habitantes de la villa, tienen algo muy especial: son los descendientes de una parte importante de los conquistadores de América.  

En décadas de investigación José Antonio Ramos Rubio ha llegado a encontrar más de 1500 colonizadores del continente americano que salieron de este pueblo extremeño.

Nos cuenta que: cuando la gente escribe libros siempre habla de Pizarro, de Francisco de Orellana, el que descubrió el Amazonas, de Francisco de las Casas o Juan Pizarro Orellana. Pero no hablan de la gran cantidad de pintores o arquitectos como Francisco Becerra, por ejemplo, o Diego de Nodera, que hizo la catedral de Cuzco, de Puebla de los Ángeles, de Quito. Estos, después de hacer los palacios aquí, se marcharon a América. 

¿Porqué se fue Francisco Pizarro a América? No podemos decir que había mucha pobreza aquí en Trujillo. Los principales conquistadores como Pizarro, Hernán Cortés, Orellana, se marcharon porque aquí había terminado la reconquista en 1492 con la toma de Granada y ellos eran hombres de guerra, hombres que estaban acostumbrados a luchar, a pelear. 

Los jóvenes conquistadores llegaban a los mercados que se celebraban en Trujillo, Cáceres, Plasencia o Zafra, y escuchaban historias que decían que allí en América había mucha riqueza, mucho oro. Esto lo hablaban en los mercados entre ellos. Las especias que traían, la tila, la manzanilla . Ellos escuchaban esto y decían: -Pues mira, en vez de estar aquí en Trujillo vagabundeando, pues me voy a América. 

El mercado y las ferias hicieron el boca a boca para que ellos se marcharan de aquí a América. Imagina, por ejemplo, que eres Francisco de Orellana, un muchacho de diecisiete años que llega al mercado y en un puesto ve un paño de lino o una especie que no ha visto en su vida como la patata o el tomate. Y pregunta:-¿Oye y esto que es?¿Cual es esta fruta? Y el vendedor le responde: -Pues esta la he traído de América. -¿Y donde esta eso? vuelve a preguntar. Y el otro le responde -Pues América está en tal sitio, y tal y tal. 

Y entonces el joven se va a su casa y empieza a darle vueltas a la cabeza y empieza a decir: ¿Que hago yo aquí en Trujillo dando vueltas por estas calles de la villa? Pues me voy a América. Y se montaba en el primer barco y se iba para América.

La conquista

El truco era muy simple: Se ponían los  precios por debajo del costo de producción  para que las tiendas pequeñas no pudieran  competir. Después se "convencía" a los  políticos para que subieran los impuestos  a esas tiendas pequeñas para quebrarlos.
El truco era muy simple: Se ponían los
precios por debajo del costo de producción
para que las tiendas pequeñas no pudieran
competir. Después se "convencía" a los
políticos para que subieran los impuestos
a esas tiendas pequeñas para quebrarlos.
Necesito comprar pilas nuevas para la grabadora y voy pensando en qué absurdo es que las multinacionales sigan obligándonos a consumir energía contaminante que podríamos conseguir gratis del sol.

Pregunto a una mujer por una tienda y me dice vaya mejor al supermercado porque "ya llegaron las cadenas supermercados a Trujillo y las pilas están más baratas". ¡Esta mujer cree que el hecho de que haya llegado una "cadena de supermercados" a Trujillo es un avance y además dice "tenemos"como si el supermercado fuera suyo!

Le comento que preferimos una tienda pequeña para ayudar a alguna familia humilde y la mujer, como si fuera un zombi, insiste en darnos la dirección del gran supermercado.

En muy poco tiempo nos damos cuenta de que tiene lavado el cerebro y después de darle las gracias nos vamos en busca de una tienda pequeña.

Buscando el negocio familiar observamos una cruda realidad: El centro de Trujillo está lleno de locales vacíos y negocios cerrados con carteles de alquiler o venta.

Estos locales cerrados hacen que recuerde un viaje que hice hace quince años por el estado norteamericano de Texas donde me llevaron a visitar un pueblo "fantasma".

En aquellos años yo veía mucha televisión y pensé que íbamos a un pueblo como los de las películas del oeste, sin embargo lo que encontré fue un pueblo moderno que había sido abandonado poco tiempo atrás.

Las tiendas de la calle principal todavía tenían carteles que decían "rebajas", "liquidación", "se vende" o "se alquila", igual que los de las calles de Trujillo.
Como en todo el viaje, a todas horas vemos
unos aviones que pasan muy cerca de la ciudad
dejando unos rastros permanentes de humo.
Busco información oficial sobre este fenómeno
y descubro que en la comarca zamorana de
La Guareña denuncian que hay altas dosis de
aluminio en la tierra, lo cual probaría que se
están usando estas fumigaciones para hacer
cambios en el clima.


Al preguntar a los tejanos sobre las causas de la destrucción de estos pueblos su respuesta fue que: habían sido destruidos -principalmente- por los grandes centros comerciales. ¿Como podía ser esto?¿Pero no se le dan en España ventajas a los grandes centros comerciales para darle trabajo a la gente?

Tardé años en encontrar algunos textos y documentales que explicaran cómo los grandes centros comerciales o "malls" habían provocado la aparición de estos pueblos abandonados.

Decían los textos que encontré que los centros comerciales, además de para ganar dinero, se usaban como herramientas de las multinacionales para "conquistar" los mercados destruyendo las economías locales.

El truco era muy simple: Se ponían los precios a precio de costo para que las tiendas pequeñas no pudieran competir. Después se "convencía" a los políticos para que subieran los impuestos a esas tiendas pequeñas y los quebraran.

Una vez que las "medidas" cerraban todos los negocios familiares los grandes centros comerciales se quedaban sin competencia. ¡Y al no tener competencia subían los precios de los productos para recuperar el dinero habían rebajado antes!

Sin fuentes de ingresos y con las subidas de precios e impuestos los habitantes de estos pueblos eran obligados a gastar sus ahorros y vender sus propiedades. Una vez destruida la zona el gran centro comercial se iba a otro pueblo para "conquistarlo" dejando al pueblo abandonado.

Quince años han pasado desde que visité este pueblo fantasma tejano y observando los locales vacíos del centro de Trujillo me pregunto: ¿Será verdad lo que decían estos libros y documentales?¿Será cierto que estamos viendo en España una "conquista" económica disfrazada de "progreso"?¿Será que los antiguos conquistadores están siendo conquistados?

  
Locales cerrados, en venta o alquiler en las calles del centro de Trujillo


Observando los locales vacíos del centro me  pregunto:¿Será verdad lo que decían lo libros  y documentales y estamos viendo en España  una "conquista" económica disfrazada de  "progreso"en la que los conquistadores de ayer están hoy siendo conquistados?
Observando los locales vacíos del centro me
pregunto:¿Será verdad lo que decían los libros
y documentales? ¿Estaremos viendo en España
una "conquista" económica disfrazada de
"progreso" en la que los conquistadores de
ayer están siendo conquistados hoy?
La vida

Al día siguiente esperamos para tomar agua de la fuente que hay junto a la escultura de Francisco Pizarro.

Frente a nosotros unas muchachas jóvenes llenan unas botellas de agua y un anciano espera a que las muchachas le permitan el paso.

Una de las adolescentes se echa hacia atrás y golpea al anciano que está a punto de caerse. En lugar de disculparse las jóvenes se ríen del anciano mirándolo con desprecio.

Le pedimos al anciano que pase por nuestro lugar y le decimos que si quiere que le cedemos el turno, que no tenemos prisa.

El hombre nos pregunta con tono irónico que "si no seremos extraterrestres, porque en esta tierra en los últimos años se han perdido la educación, el respeto y la verguenza." 

En ese momento comienza una emocionante conversación en la que recibiremos la lección más importante de nuestro viaje. Un toque de humildad nunca viene mal.

El anciano, que está de paso en Trujillo, nos contará la historia de su vida para que "no cometamos los mismos errores que él."

Nos cuenta que de niño quería ser un hombre de negocios, construir casas y tener mucho dinero. Él y su familia trabajaron sin descanso durante décadas para conseguirlo.

Sus propiedades y sus negocios exigían tanto tiempo que nunca tenían tiempo para descansar, por eso mientras más crecían sus negocios más empeoraba su salud.

La Sra. María Teresa Perez-Zubizarreta Sánchez  nos permitió subir a su balcón para tomar fotos  de las procesiones y después nos contó numerosas  anécdotas sobre su infancia y la villa de Trujillo.
La Sra. María Teresa Perez-Zubizarreta Sánchez
nos permitió subir a su balcón para tomar fotos
de las procesiones y después nos contó numerosas
anécdotas sobre su infancia y la villa de Trujillo.
De nada sirvieron a esta persona "ni sus millones ni sus casas" cuando algunos miembros de su familia enfermaron de gravedad por el sacrificio acumulado durante décadas.

Los tratamientos de los médicos resultaron tan caros como ineficientes que se gastó gran parte de la fortuna que había forjado durante décadas.

Según sus propias palabras "ni los mejores médicos de España ni los de Estados Unidos" pudieron salvar a sus familiares de las garras de la muerte.

Para rematar a su "rescate" salió un banquero "amigo suyo de toda la vida" que le recomendó que invirtiera lo poco que le quedaba en unas "inversiones" que resultaron ser una estafa.

El "rescate" de su "amigo" banquero, ironías del destino, obtuvo los mismos resultados que el "rescate" que dieron los españoles a los bancos hace unos pocos años: Lo dejaron en la ruina total.

Un día, poco antes de encontrarse con nosotros en esta plaza trujillana, este hombre despertó viendo que el sueño que había perseguido durante toda su vida, su sueño de tener dinero y poder se había convertido en una pesadilla espantosa.

Como despedida el anciano nos recomienda que no cometamos el mismo error que él, que no sacrifiquemos nuestras vidas en busca del dinero o el poder porque nada de lo que ganemos podremos llevarlo con nosotros al más allá. 

Que vivamos la vida felices y nos dediquemos a ayudar a los demás porque eso es lo único que de verdad nos llevaremos a la tumba.

Los milagros
 
El Cristo del “Barqui”, único superviviente de  los vendedores de dulces tradicionales de Trujillo
El Cristo del “Barqui”, único superviviente de
los vendedores de dulces tradicionales de Trujillo
Al día siguiente José Antonio Ramos Rubio nos lleva a un monumento al fallecido párroco Don Ramón Núñez Martín, "un cura muy buena gente y con un gran sentido del humor".

Para describirnos la personalidad de este cura José Antonio nos cuenta que un día: Don Ramón se puso por error la sotana de otro cura después de una misa y salio a la calle. Con la sotana del otro cura puesta, se encontró en el camino a un pobre que le pidió algo de comer. ¿Me da usted, padre, algo para comer?. 

Don Ramón, que pensaba que no llevaba dinero, le contestó: Hijo mío: ¿Que te voy a dar yo si no llevo nada? Entonces, como se había puesto la sotana de otro cura, cuando se tocó el bolsillo Don Ramón encontró un billete de cien pesetas, se lo dio al pobre y gritó: ¡Milagro, milagro!. Cuando el otro cura llegó a por su sotana Don Ramón ya le había entregado las cien pesetas al pobre.

Después de oír algunas anécdotas más de Don Ramón pasamos a escuchar los milagros atribuidos al Cristo de las Aguas, un crucificado que está en la Iglesia de Santiago.

Según José Antonio, hace muchos años los vecinos sacaron en procesión al crucificado para que se acabara una fuerte sequía. Los documentos registran que después de la procesión comenzó a llover pero también registran que la alegría desapareció justo después cuando el cura murió repentinamente.

Poco más de cinco siglos después, hoy las conquistas no se hacen con espadas y barcos; hoy las conquistas se hacen con leyes y bancos.
Hoy, poco más de cinco siglos después,
los conquistadores no llegan en barcos;
las conquistas se hacen con leyes y los
conquistadores trabajan en bancos.
Años después regresó la sequía y los vecinos volvieron a sacar al Cristo de las Aguas. Y de nuevo la celebración por la llegada de la lluvia llevó a los vecinos a lamentar la muerte del cura tras la procesión.

Desde ese día no se ha vuelto a sacar al Cristo de las Aguas en procesión.

La cama

Además de estos milagros José Antonio nos cuenta otros "portentos" atribuidos al Cristo de las Aguas en los cuales el crucificado no tuvo absolutamente nada que ver.

Esta historia cuenta que "en el siglo XIX los sacristanes tenían su capilla y tenían su habitación, su dormitorio. Y un sacristán vivía en la parte de arriba, en una habitación que todavía se conserva. Y en aquel tiempo el Cristo de las Aguas era muy milagroso, y no solo porque ayudaba cuando llegaban las sequías o las epidemias, sino también porque las personas que no podían tener hijos le invocaban y a los tres o cuatro días quedaban embarazadas. Pues resulta que en las actas capitulares se atribuye este milagro a que las mujeres que no podían tener hijos subían a la habitación del sacristán y en la cama de arriba se acostaba con ellas y las dejaba embarazadas. En esa cama, que todavía se conserva, se producían los milagros."

El silencio

No hace falta ser un genio para ver que el
mundo de estos alcohólicos que suben por
la calle arrastrándose no podrá prevalecer
sobre la paz de los villanos que alimentan
su espíritu con la lucidez del Silencio.
Es nuestra última noche en Trujillo y esperamos a que comience la Procesión del Silencio.

Por fin veré a los descendientes de los conquistadores en persona con su Cristo del Perdón por las calles de la villa.

Observo los rasgos de las mujeres de mantilla y me llevo una gran sorpresa: Muchas tienen los mismos rasgos indígenas que veo cada día cuando camino por la Ciudad de México. 

En la diversidad de sus rasgos se refleja la fusión cultural que comenzó hace poco más de quinientos años con la llegada de Colón a América.

En el silencio de la procesión voy pensando en lo mucho que ha cambiado el mundo en estos últimos quinientos años.

Hoy, poco más de cinco siglos después de la llegada de Colón, los conquistadores no llevan armaduras ni llegan en barcos; hoy los conquistadores llevan corbata y trabajan en bancos. 

Antes de llegar a la iglesia de Santa María el griterío de un grupo de jóvenes borrachos rompe el Silencio quitándole a la ciudad el alma.

Frente a mí hay están por primera vez dos mundos que compiten por su hegemonía. De la lucha de estos dos mundos depende el futuro de todos.

Por un lado está el mundo "moderno", el de los  burgueses poseídos por sus egos que creen que  el dinero los hace inmortales y ahogan sus  espíritus en alcohol.
Por un lado está el mundo "moderno", el de los
burgueses poseídos por sus egos que creen que
el dinero los hace inmortales y ahogan sus
espíritus en alcohol.
Por un lado está el mundo "moderno", el de los burgueses poseídos por sus egos que creen que el dinero los hace inmortales y ahogan sus espíritus en alcohol.

Por el otro está el mundo "antiguo"" de estas familias de villanos que caminan en silencio junto al Cristo del Perdón aferrados a la unión que les da recordar a sus antepasados. 

Tras una tensa espera la policía logra parar la fiesta y regresa el silencio. En ese momento la ciudad recupera su alma y las viejas piedras vuelven a brillar.

Unos jóvenes alcoholizados salen de la fiesta tan borrachos que apenas pueden mantenerse en pie. Sus figuras desfiguradas Son la respuesta a porqué los villanos prevalecieron sobre los burgueses.  

No hace falta ser un genio para comprender que el mundo de estos dos alcohólicos que suben la calle arrastrándose no podrá nunca prevalecerá sobre el mundo de los villanos que alimentan sus espíritus unidos en la sabiduría y la fuerza que les da encontrarse con ellos mismos en el Silencio.

A continuación un audiovisual que cuenta la disputa entre los burgueses y los villanos de Trujillo


Lugares recomendados
Trujillo
Hostal San Miguel
Parador de Trujillo
Mesón la Alberca Asador

Fuentes consultadas y adicionales
www.cronistadetrujillo.com (José Antonio Ramos Rubio)
www.turismotrujillo.com
Cristo del Perdón
Confesiones de un ganster económico (Libro PDF)
Walmart: The High Cost of Low Price (Lo barato sale caro)
Cómo Waltmart está destruyendo América (y el mundo): ¿Y que puede hacer al respecto? (En inglés)
Miedo al cielo...Nos están fumigando


Este diario recoge algunas historias y reflexiones sobre cosas que me pasan en este misterioso viaje que es la vida. Desde la posición de un observador registro algunas situaciones que se presentan ante mí.

Aunque lo intente, mi observación no siempre será acertada, muchas veces estará limitada por mis creencias y condicionada por mi forma de ver el mundo.

Aunque las historias que aparecen en este blog están basadas en hechos reales todas deben ser consideradas cuentos fantásticos. La realidad, para bien o para mal, es sólo una percepción y siempre está condicionada por nuestras creencias y nuestra imaginación.