La ciencia sin conciencia

El progreso, con sus tractores y sus venenos, está convirtiendo a Andalucía en una Nueva Africa.
El progreso, con sus tractores y sus venenos,
está convirtiendo Andalucía en una Nueva África
Dedicado a los millones de seres vivos, animales y personas, que mueren cada año atropellados en las carreteras del mundo.

Llego a las Cabezas de San Juan, Sevilla, Andalucía, con un grupo de trabajadores que van a recoger juncias para la celebración religiosa del Corpus Christi.

Siempre resulta triste venir a estos llanos deforestados y contaminados de la provincia de Sevilla.

Durante veinte años recorrí estas ricas tierras tocando el saxofón y me duele ver como progreso, con sus tractores y sus venenos, está convirtiendo Andalucía en una Nueva África.

Mientras los trabajadores recogen la juncia, dos perritos son atraídos por algo que hay en el asfalto y se meten en la carretera. La situación es angustiante porque los animales no comprenden el peligro de muerte que corren.

Mientras los trabajadores recogen la juncia dos perritos, atraidos por algo que hay en el asfalto, se meten en la carretera. La situación es angustiante porque los animales no comprenden el peligro de muerte que corren.
Mientras los trabajadores recogen la juncia dos
perritos, atraídos por algo que hay en el asfalto,
entran en la carretera. La situación es angustiante
porque los animales no comprenden
el peligro de muerte que corren.
Los trabajadores le gritan para que salgan de la carretera pero los animales no entienden, no saben que la carretera es siempre mensajera de la muerte.

El perrito de agua, con el pelo tapándole los ojos, no puede ver bien a los lados y está en medio de la carretera sin darse cuenta de que los coches vienen hacia él.

Un trabajador decide acercarse a espantar a los perritos pero el encargado del grupo no se lo permite. ¿Cómo va a perder este trabajador unos minutos para intentar salvar la vida de unos perros?

Para definir la actitud de este funcionario existe en inglés la palabra "jobsworth" que significa: "Funcionario que obedece reglas mezquinas sacrificando su humanidad y actuando en contra del sentido común".

¿Pero es acaso culpable este funcionario? ¿No hemos convertido nuestro mundo en un gran campo de concentración en el que los seres humanos, por ambición o por miedo, están sacrificado su humanidad y actuando en contra de su sentido común?

El triste momento llega y un camión atropella al perrito. La muerte, encarnada en un monstruo de hierro, le parte la cabeza al animal dejándolo con la cara desfigurada y desangrándose en la carretera. Es uno de los momentos más duros que me ha tocado vivir.
El triste momento llega y un camión atropella al perrito. La muerte, encarnada en un
monstruo de hierro, le parte la cabeza al animal dejándolo con la cara desfigurada
y desangrándose en la carretera. Es uno de los momentos más duros que me ha tocado vivir.

Los conductores intentan esquivar a los perritos pero para esta carretera la voluntad de estas personas no tiene importancia. ¿Quiénes son estos dos perritos para frenar al progreso?¿Qué valor tienen para esta sociedad adoradora del dinero las vidas de los millones de seres vivos, desde insectos hasta seres humanos, que mueren aplastados cada año en las carreteras del mundo?  

Afirman algunas religiones que los animales son inferiores a nosotros porque no tienen alma.  Sin embargo, viendo al pastor alemán intentando  reanimar a su amigo me pregunto: ¿No seremos  nosotros los desalmados?¿No prueban estas  carreteras que somos nosotros los que hemos perdido nuestra alma?
Afirman algunas religiones que los animales
son inferiores a nosotros porque no tienen alma.
Sin embargo,viendo al pastor alemán intentando
reanimar a su amigo me pregunto: ¿No seremos
nosotros los desalmados?¿No prueban estas
carreteras que somos nosotros los que hemos
perdido el alma?
Mientras escribo este texto pasa frente a mí un niño con un coche en una mano y una pistola en la otra corriendo. Una vez aparca el coche, el niño se baja y le dispara a su abuelo por la espalda: ¡Bang!¡Bang!

Igual que los perritos, ignorante del peligro que se cierne sobre su nieto, el abuelo sonríe mientras el niño le vuelve a disparar. ¡Estas muerto abuelo!¡Te maté!

En la terraza de la cafetería un grupo de personas toman café junto a la carretera ignorando también el peligro que las acecha. Cómo los perritos, estas personas no aciertan a ver al enemigo invisible que los ataca

Este enemigo invisible es el humo de los coches. Cada coche que pase les echará en la cara dióxido de azufre, benceno, etanol, propano, metanol, tolueno, formadehido, etileno,  m-Xileno y 1-3-Butadieno. Todos venenos potentes y mortales.

Si los atropellan, los perritos tendrán una muerte rápida, pero los venenos que arrojan los coches son mucho más peligrosos porque producen graves enfermedades que matan a las personas lentamente.
No habrá llantos ni cantos para este perrito  que se desangra. Tampoco saldrá en las  estadísticas ni harán nada por él los  animalistas ni los ecologistas. Cuando su  cuerpo sea retirado la carretera continuará  incansable guiando a la humanidad,  si nadie lo remedia, a su propia destrucción.
No habrá llantos ni cantos para este perrito
que se desangra. Tampoco saldrá en las
estadísticas ni harán nada por él los
animalistas ni los ecologistas. Cuando su
cuerpo sea retirado, la carretera continuará
incansable guiando a la humanidad,
si nadie lo remedia, a su propia destrucción.

En la carretera los perritos siguen sin escuchar los gritos de los trabajadores que intentan salvarlos.  Me acerco para espantarlos pero los coches y camiones no dejan pasar. 

Estoy en una situación muy difícil. Si los espanto los perritos correrían y podrían morir atropellados. Si no los asusto morirán también.

En medio de una gran angustia y paralizado comprendo que no puedo ayudarlos. Quizá podré salvarlos unas horas, quizá un día, quizá unas semanas. Pero esta carretera, mensajera de la muerte, nunca descansa y acabará matándolos a todos.

Resignado tomo la decisión de que si alguno de los perros muere, tomaré fotos para dejar un testimonio a la humanidad del ecocidio que las carreteras están haciendo en nuestro planeta. Si tomo fotos la muerte de estos animales no será en vano.

El triste momento llega y un camión atropella al perrito. La muerte, encarnada en un monstruo de hierro, le parte la cabeza al animal dejándolo con la cara desfigurada y desangrándose en la carretera. Es uno de los momentos más difíciles que me ha tocado vivir.

Me duele ver como progreso, con sus tractores y sus venenos, está convirtiendo Andalucía en una Nueva Africa.
El progreso con sus tractores y sus venenos
está convirtiendo Andalucía en una Nueva África
No habrá llantos ni cantos para este perrito que se desangra. Tampoco saldrá en las estadísticas ni harán nada por él los animalistas ni los ecologistas.

Cuando su cuerpo sea retirado, la carretera, mensajera de la muerte, continuará su trabajo incansable para llevar a la humanidad, si nadie lo remedia, a su propia destrucción.

Hitler mató a tres millones de personas en campos de concentración y lo consideramos un genocida. Las carreteras han matado y envenenado a muchos cientos de millones de personas en las últimas dos décadas y lo llamamos progreso.

Pero, no voy a ser hipócrita, ¿como puedo yo acusar al progreso si yo también soy culpable? ¿No he llegado yo aquí en un autobús que Dios sabe cuantas abejas y otros animales mató en su camino?¿Cómo puedo criticar a un sistema del que yo también participo?

Dicen los científicos que este monstruoso camión de acero que aplastó la cabeza del perrito es la prueba que los seres humanos somos más "inteligentes". Según estos científicos esta tegnología segadora de la vida nos hace ser más "avanzados" que los animales.

Uno de los trabajadores, con un gran respeto  por el animal, toma el cuerpo y lo saca de la  carretera. Mientras lo observo veo algo que  me paraliza:La carretera está ensangrentada y pintada de rojo con sangre de otros animales
Uno de los trabajadores, con un gran respeto
por el animal, toma el cuerpo y lo saca de la
carretera. Mientras lo observo veo algo que
me paraliza: La carretera está ensangrentada
y pintada de rojo con sangre de otros animales
Viendo a los camiones pasar me pregunto: ¿Es inteligente una tegnología que destruye la vida de una forma tan absurda?¿Es avanzado contaminar el aire que respiramos causando tan grandes daños al planeta en el que vivimos? ¿Deberíamos dejarnos guiar por una ciencia que ha demostrado tantas veces que no tiene conciencia?

Afirman algunas religiones que los animales son inferiores a nosotros porque no tienen alma. Sin embargo, viendo al pastor alemán intentando reanimar a su amigo me pregunto: ¿No seremos nosotros los desalmados?¿No hemos demostrado nosotros al construir estas carreteras que no tenemos corazón?

Uno de los trabajadores, mostrando un gran respeto, toma el cuerpo del perrito y lo saca de la carretera. Observándolo veo algo que me deja paralizado: La carretera está ensangrentada y pintada de rojo con la sangre de otros muchos animales.  

Viendo las manchas, ya secas y que no se ven a simple vista, me pregunto: ¿Cuántos animales tienen que morir para que la carretera se pinte de rojo? ¿Cuántos animales tienen que morir para cubrir esta carretera de sangre?

En ese momento, aterrado por las manchas de sangre que cubren la carretera hasta donde alcanza mi vista tengo una visión terrible: Los pocos animales que sobrevivan a la destrucción de los tractores y los agroquímicos movidos por el hambre vendrán a comer a esta carretera ensangrentada y morirán aplastados también.

Al otro lado de la carretera está la gasolinera, un monumento al progreso que alimentará sin descanso a estos monstruos de hierro que continuarán destruyendo incansables la vida en nuestro planeta y contaminando nuestra atmósfera hasta que un día ya no tengamos animales ni podamos respirar.
Al otro lado de la carretera está la gasolinera,
un monumento al progreso que alimentará
sin descanso a estos monstruos de hierro que
continuarán destruyendo incansables la vida
en nuestro planeta y contaminando nuestra
atmósfera hasta que un día ya no tengamos
animales ni podamos respirar.
Se calcula que en 2008, sólo en España, murieron diez millones de animales. Las cifras demuestran un ecocidio brutal.

Al otro lado de la carretera está la gasolinera, un monumento al progreso que alimentará sin descanso a estos monstruos de hierro.

Estas motos, coches y camiones continuarán incansables destruyendo la vida en nuestro planeta y contaminando nuestra atmósfera hasta que un día no tengamos animales ni podamos respirar.

Uno de los trabajadores, dándole una calada a un cigarro, se burla de la muerte del perrito. Sin embargo, más que rabia, esta persona me produce pena: ¿Cómo no me va a dar pena una persona que se suicida lentamente con cada calada de su cigarro?¿Que tristeza debe sentir esta persona para quitarse la vida de una manera tan absurda?¿Se podría esperar que alguien que se envenena a sí mismo respete la vida de este noble animal?

En la discusión posterior un trabajador culpa a los dueños de los perros por no amarrarlos. Otro afirma que deberían poner más seguridad en las carreteras. Otro culpa al encargado por no dejar que los espantara.

Yo, triste y paralizado, pienso que sin duda todos somos culpables porque todos hemos ayudado a crear esta sociedad adoradora del dinero que está aniquilando nuestro planeta en nombre del progreso.

Observando las tierras devastadas del desierto   sevillano me pregunto: ¿Porqué seguimos  aceptando ser esclavos de un sistema tan   destructor? ¿Porqué seguimos colaborando   con el mundo lleno de dolor y de muerte  al que nos ha llevado una ciencia que no tiene conciencia?
Observando las tierras devastadas del desierto
sevillano me pregunto: ¿Porqué seguimos
aceptando ser esclavos de un sistema tan
destructor? ¿Porqué seguimos colaborando
con este mundo lleno de dolor y de muerte
al que nos ha llevado una ciencia
que no tiene conciencia?
Viendo al pastor alemán intentando reanimar a su amigo hace que me pregunte: ¿Mostramos nosotros ese mismo respeto por las millones de personas que están siendo bombardeadas por nuestros aviones para traer el petróleo que alimenta a estas carreteras de la muerte?¿Mostramos nosotros ese mismo respeto por los millones de personas que están siendo obligadas a dejar sus hogares para que podamos quemar gasolina en estas carreteras de la muerte?

Observando las tierras devastadas del desierto sevillano me pregunto: ¿Porqué seguimos aceptando ser esclavos de un sistema tan destructor? ¿Porqué seguimos colaborando con este mundo de muerte al que nos ha llevado una ciencia que no tiene conciencia?¿Es lógico que sigamos permitiendo que se envenene nuestro planeta hasta el punto de que ya existen lugares en los que el aire ya no se puede respirar?

Frente al charco de sangre observo a los grandes camiones que pasan por la carretera y me pregunto: ¿Seremos capaces algún día de crear un sistema verdaderamente inteligente que se base en la armonía con nuestro medioambiente y no en la destrucción de la naturaleza? ¿Seremos algún día capaces de crear un sistema verdaderamente avanzado que nos permita convivir en armonía con nuestro planeta?

Fuentes consultadas y adicionales
10 millones de animales mueren atropellados en España
356 millones de animales murieron atropellados en Brasil
El humo de los coches causa demostrada de cáncer
Accidentes de tránsito epidemia mundial
El monóxido, enemigo silencioso
Este diario recoge algunas historias y reflexiones sobre cosas que me pasan en este misterioso viaje que es la vida. Desde la posición de un observador registro algunas situaciones que se presentan ante mí.

Aunque lo intente, mi observación no siempre será acertada, muchas veces estará limitada por mis creencias y condicionada por mi forma de ver el mundo.

Aunque las historias que aparecen en este blog están basadas en hechos reales todas deben ser consideradas cuentos fantásticos. La realidad, para bien o para mal, es sólo una percepción y siempre está condicionada por nuestras creencias y nuestra imaginación.